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Una guerrilla debilitada deambula por la selva
Desde hace un año las FARC -el grupo alzado en armas más antiguo del continente- se mueven de modo distinto por la frontera selvática de 424 km (del total de 700 km que divide a los dos países), a la altura de los amazónicos ríos San Miguel y Putumayo, según los militares.
Cuando ingresan en territorio ecuatoriano, por la zona de la provincia fronteriza de Sucumbíos (noreste), los insurgentes se dispersan, ocultan las armas, se visten como campesinos e instalan campamentos donde descansan del acoso militar por un máximo de 48 horas.
«Hemos determinado que ya no se aferran al terreno. Ahora su estrategia es de movilidad, de constante cambio de bases y para ello han establecido corredores a lo largo de la frontera. Son unas fuerzas muy móviles, situación que no se veía hace unos dos años», dijo el general Ernesto González, comandante del Ejército.
La mayoría de las bases detectadas en Ecuador está relativamente cerca de las riberas de los ríos, donde habitan unos 80.000 colombianos que llegaron en busca de trabajo o refugio.
Para el Ejército, la ubicación de esas personas no es casual, y puede ser la prueba de que las FARC volvieron a la guerra de guerrillas de sus inicios, cuando emboscaban y huían para confundirse luego entre los civiles.
«Una de las tácticas de la guerrilla es tener a colaboradores -muchos de ellos bajo amedrentamiento- viviendo cerca del río. Cuando llegan las tropas estas personas prenden sus motosierras y las hacen sonar casi hasta fundirlas», dijo el capitán Marlon Luna, experto en contrainsurgencia.
Hacia finales de los 90 las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tenían entre 17.000 y 20.000 miembros y contaban con una gran capacidad de fuego que, según expertos militares, les permitía pasar de una guerra de guerrillas a la de movimientos, es decir, de conquista de territorios.
«Pero es evidente que han sido golpeadas y disminuido su capacidad bélica, y ahora están en una guerra de guerrillas. Eluden el combate porque están en desventaja. Tienen un enemigo en Colombia y otro en Ecuador», señaló el general.
Agencia AFP


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