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Una isla con muchos tesoros por descubrir
Los diversos tipos de buceo reinan en las playas calmas y el surf en las bravas.
Incita a recorrerla de punta a punta y descubrir sus maravillas. Por tanto, para asomarse a la tentadora Barbados hay que tener anhelos de -realizando una experiencia «very british»- tomar distancia y relajarse apaciblemente. O, por el contrario, ansias de una temporada de vivir deportivamente. O simplemente tener la capacidad juvenil de llenarse de curiosidad y tener el ánimo de no parar de explorar.
Caribeña y antillana
Barbados es parte de las Antillas Menores. Está cerca de Venezuela, y de otras islas, como Trinidad, Tobago, Grenada y Martinica.
Dicen que sus 430 kilómetros cuadrados tienen la forma de una pera. Y todo su perímetro es de 130 kilómetros de playas, circundadas por hoteles, casas y espacios solitarios y salvajes que invitan al éxtasis del descubrimiento. Hace ya 45 años que Barbados se ha independizado de Gran Bretaña, pero sigue formando parte del Commonwelth, y el retrato de la Reina Isabel II aparece por todas partes.
Los barbadianos (que se los conoce «bajans»), en un 93 por ciento afro-británicos, se enorgullecen de ese pasado que sigue presente en edificios victorianos, en las iglesias anglicanas, en los museos y en las casas de plantaciones. Acaso ese orgullo se deba a que se considera a Barbados el país más desarrollado de América, tras Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil y Chile.
Siglos de formación británica han dejado en los barbadienses una actitud que mezcla cordialidad con distancia, una parca amabilidad sonriente que busca permanentemente complacer al visitante.
Playas para el recuerdo
Tome una dirección: costa este, costa oeste, costa norte, costa sur, playas hay por todas partes.
En la costa oeste encontrará playas de aguas cristalinas. Desde allí puede salir en expedición en un catamarán, y ponerse a hacer snorkel entre tortugas gigantes.
La costa este, que da al océano Atlántico, es el lugar ideal para hacer surf o ver competencias surfísticas.
En la costa norte está la fascinante Animal Flower Cave, una colorida caverna que es un emblema y está en todas las postales.
En la costa sur está la Crane Beach elegida por el programa internacional «Estilo de vida de ricos y famosos» como una de las diez mejores playas del mundo.
Deportes al por mayor
Si bien el deporte nacional es el cricket, un legado de la rubia Albión (no deje de conocer el estadio Kensigton Oval, que tiene un formidable diseño), por las calles se encuentran fanáticos del fútbol; no se sorprenda si ve pasar a alguien con la camiseta del Barcelona con el nombre de Messi. Pero la Argentina no sólo está presente con Lionel: otra pasión barbadiense es el polo, en el que los argentinos son maestros o «los mejores petiseros del mundo»; no se sorprenda si ve un póster con la foto de Adolfito Cambiaso o de Bautista Heguy.
Si busca jugar golf, hay cinco greens extraordinarios, no por nada Tiger Woods va a practicar allí; uno imperdible es el reciente hiper high class Apes Hill Club.
Obviamente, en este territorio, como es natural, reinan el surf, windsurf, kitesurf, regatas y el buceo. Pero para eso de ir a las profundidades hay cuatro propuestas extraordinarias. Veamos.
Yendo muy a fondo
Profundidad náutica: imitando a Jacques Cousteau, subirse al submarino Atlantis y bajar 50 metros para ver el fondo marino, peces tropicales y naves hundidas.
Profundidad terrestre: ir a la Harrison Cave y bajar a una cueva de dos kilómetros para observar estalactitas y estalagmitas, y las vertientes de agua potable.
Profundidad aérea: recorrer el legendario avión Concorde en el único museo del mundo que cuenta su historia y permite sentarse en esos asientos que en su tiempo llevaron de Londres a Nueva York en dos horas por sólo 8.000 dólares.
Profundidad histórica: visitar la Sundbury Plantation House es sumergirse en el pasado, es la vívida expresión de lo que era el casco de estancia de una plantación de caña de azúcar en los siglos XVIII y XIX. El mobiliario remite al mundo aristocrático británico trasladado a sus colonias, a la vez que evidencia las relaciones que se mantenían con sus esclavos africanos, que pronto fueron independizados y convertidos en obreros o empleados.
Aquí fue que nació el ron
Muchos dicen que fueron la cuna del ron, en la planta de Mount Gay ron se indica que habiendo sido fundada en 1703, y siendo ese licor una bebida caribeña, es allí donde nació.
Visitar ese establecimiento abierto al público es conocer cómo el refinamiento de la caña de azúcar permitió lograr una bebida que se hizo famosa en el mundo y es esencial para realizar los más variados y populares cócteles.
Del comer y del beber
El ron tiene su festival, el Barbados food and wine, and rum festival. Un festival en el que el rum es acompañado con comidas y otras bebidas, porque Barbados es el paraíso de los gourmets, y en hoteles y restoranes se suele encontrar un festival de sabores, desde los más sencillos y tradicionales hasta los más selectos y sofisticados.
La cocina internacional se conjuga con el menú auténticamente «bajan». No se prive de paladear, más allá de la tradicional langosta o los mariscos y los vinos del mundo, la cerveza (Banks) y el famoso Flying Fish.


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