Cuando parecía que las protestas en la emblemática plaza Taksim de Estambul se habían desinflado tras un fin de semana de choques con la Policía, desplazándose hacia otros barrios de la ciudad y otras localidades del país, miles de personas volvieron a congregarse para continuar sus reivindicaciones.
Una protesta a la que se une cada vez más gente de tendencias diferentes, asegura Ozan, un profesor de 24 años que acude a Taksim como independiente, pero declarado defensor de la causa kurda. "Todos estamos juntos contra Tayyip Erdogan. Al principio comenzaron a manifestarse algunos partidos, como socialistas y comunistas, contra la construcción de un centro comercial en el parque Gezi, pero ahora el espectro de manifestantes se amplió mucho". Y también las motivaciones.
Taksim es una fiesta de pancartas, banderas y emblemas de multitud de siglas y colores, entre las que se distinguen las de asociaciones estudiantiles como el Colectivo Universitario Kadin o asociaciones feministas, las banderas rojas de socialistas y comunistas, la blanca de los socialdemócratas e incluso la amarilla de los kurdos.
Cagdas, un joven estudiante de ingeniería de 22 años, ejerce como vocera de la juventud socialista EHP. "Nosotros no empezamos a protestar ahora; llevamos mucho tiempo manifestándonos contra el Gobierno", asegura. "Protestamos contra la construcción de un centro comercial en el parque Gezi, protestamos contra la forma de gobierno dictatorial de Tayyip Erdogan, por las restrictivas leyes que nos llevan hacia una sociedad islámica y también por la corrupción y el nepotismo", explica.
El joven profesor Ozan protesta por la falta de libertad de expresión y de cátedra. "En las escuelas y universidades no se puede expresar libremente la opinión", asegura. Entre los manifestantes hay también kemalistas que ondean la bandera del fundador de la patria, Mustafá Kemal Ataturk, de tendencia nacionalista. "Aquí también hay fascistas y nacionalistas, ya que la violencia de la Policía exacerba las posiciones políticas", asegura Ozan. "Pero no importa, mientras luchemos contra Tayyip Erdogan".
Reha es uno de esos jóvenes nacionalistas cubiertos con la bandera que avanza al grito de "Ataturk es el más grande" y lemas sobre la grandeza de Turquía. Cuando se le pregunta si el país está viviendo una primavera al estilo de las revoluciones árabes, lo tiene claro: "Nosotros no somos árabes, nuestra inspiración es más europea". El alcohol, el velo, el aborto y las políticas sobre la mujer han llevado a Yisam y sus compañeras a la plaza. "La mujer está en peligro en la sociedad turca de Erdogan".
Cada uno tiene sus motivos, pero todos coinciden en denunciar la excesiva violencia empleada por la Policía y en exigir la renuncia del Gobierno. "Se dice que hay más de veinte muertos", cuenta la joven Emel. Por el momento, los jóvenes turcos persisten, al menos en uno de los lemas más coreados por todos: "No nos moverán de Taksim".
| Agencia DPA |


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