Los socialistas fueron los primeros en reaccionar e instaron a Rajoy a "seguir el camino" de Aguirre, quien reconoció que debería "haber vigilado mejor" a la rama madrileña del PP para evitar conductas irregulares.
También la propia dirigente mandó en su comparecencia ante la prensa un mensaje a Rajoy, al subrayar que "no es tiempo de partidismos ni de personalismos, sino de sacrificios y cesiones".
La corrupción es uno de los grandes problemas que enfrentan el PP y su líder, que durante la campaña electoral reconoció que los escándalos fueron más impopulares que sus políticas de ajuste.
Los escándalos surgidos en Madrid y en la Comunidad Valenciana (este) se convirtieron en un escollo para Rajoy a la hora de tratar de recabar apoyos para encabezar un hipotético Gobierno, tarea que asume ahora el socialista Pedro Sánchez.
La decisión de Aguirre ocurrió el mismo día que un sondeo publicado por el diario ABC demostró que la mayoría de los españoles (65,6%) no desea que Rajoy vuelva a representar al PP en caso de que deban realizarse nuevas elecciones.
También la mayoría (58,3%) de los consultados prevé que los partidos no serán capaces de ponerse de acuerdo y que habrá comicios.
| Agencias DPA y Reuters |


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