24 de noviembre 2009 - 00:00

Una suba porque sí

Una suba porque sí
Según se refería acerca del mercado rector -el NYSE- y de su desarrollo en términos positivos, da la impresión que Wall Street está en mano de los «martilleros». Algún informe que indique algo más de venta de casas es capaz -al parecer- de cambiar los ánimos. Indicadores que en épocas normales pasarían en el montón, sin poseer mucho peso específico, hoy juegan de tabla salvadora (al menos, por una rueda). En tal precariedad de fundamentos se mueven los mercados, capaces de repuntar -o deprimirse- con muy poco. El hecho concreto es que el Dow Jones estaba merodeando el 1% de aumento, a poco del final, mientras el Bovespa navegaba en aguas bajas y que sólo le dieron el 0,3% de incremento. Por Buenos Aires, el ambiente se mostró menos entusiasta de lo que dejó sentado el Merval mayor -con 0,9%- porque en el listado de las «locales» se redondeó un «cero» absoluto. Por las dudas -aunque resulta casi obvio-, todo dependió de si se involucraba, o no, a la acción de Tenaris en la ponderación. Y es que la de Techint aportó casi el 2% en sus precios, colaborando de modo generoso. No tanto en lo que hace a volumen, sólo con 160.000 papeles, lo que restó energías a la columna de los negocios. Nuestro mercado trabajó con $ 41 millones efectivos, en plena zona de mediocridad, con 35 especies que pudieron marcar aumentos (lo mejor, APSA, Agrometal y J. Minetti) contra 24 acciones que descendieron; lo más deteriorado fue Longvie con casi el 5 por ciento. Una primera rueda que no cambió más que los signos, en superficie, pero que continuó en terreno dudoso y como se movió en la pasada semana. La Bolsa, en gris.

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