28 de julio 2017 - 23:52

Una tensa despedida con Sturzenegger y la promesa de iniciar acciones legales

Reproches. Biscay considera que el proceso que terminó definiendo su expulsión fue totalmente ilegítimo porque “no respetó” sus garantías.
Reproches. Biscay considera que el proceso que terminó definiendo su expulsión fue totalmente ilegítimo porque “no respetó” sus garantías.
Lo que en el comienzo de la gestión se había convertido en un obstáculo difícil de sortear para el Banco Central, y forzaría a Federico Sturzenegger a acostumbrarse a convivir con una voz disidente en sus reuniones de directorio, se resolvió finalmente en menos de 15 días. La comisión bicameral del Congreso evaluó y decidió el futuro de Pedro Biscay, el director que desembarcó en 2014 con el padrinazgo de Alejandro Vanoli y había resistido en su posición hasta hoy: por tres votos contra dos, la determinación de los legisladores fue expulsarlo del organismo por "mala conducta" e "incumplimiento de los deberes de funcionario público", y dejar liberada su silla para un futuro nombramiento.

"Sus actitudes no se compadecen con las obligaciones de su cargo y afectan el marco de legalidad del Banco Central y los objetivos constitucionales del mismo, lo que configura un caso de mala conducta y violación de los deberes de prudencia y responsabilidad requeridos por la función que desempeña", expresó el decreto presidencial, publicado ayer en el Boletín Oficial, que definió su remoción.

Biscay, dice, se enteró ayer mismo de la decisión definitiva por el Boletín Oficial. Considera que el procedimiento que terminó por desplazarlo es "completamente ilegítimo", porque no respetó las garantías del debido proceso legal, y él jamás pudo conocer cuáles eran las acusaciones en su contra. El texto, al parecer, sólo tomó sus artículos periodísticos como "hechos" o "pruebas" de sus acusaciones. Pero en el Banco Central, según pudo confirmar este diario de diversas fuentes, acumularon en los últimos meses otros cuestionamientos: señalaron más de una vez al ahora ex director como uno de los presuntos culpables (si bien nunca pudieron confirmarlo fehacientemente) de que trascendieran a la prensa algunas discusiones de directorio; o, a veces, normativas que aún no se habían comunicado oficialmente.

En todo este tiempo, Sturzenegger desaprobó y resistió con malestar la presencia de Biscay en el directorio. Desde el desembarco de Cambiemos en el BCRA, el abogado kirchnerista expresó su oposición a algunas decisiones cambiarias, en pleno levantamiento del cepo, y a la política de crédito. En esos debates consideró, por ejemplo, que debía darse prioridad a los sectores productivos en el uso de los dólares, una de las clásicas máximas del modelo anterior.

Ayer, el abogado se dirigió por última vez a sus oficinas de Reconquista 266 para retirar sus cosas. Lo escoltaron dos agentes de seguridad interna que observaban de cerca sus movimientos, atentos a cada objeto que tocara. En un momento de su recorrida, se encontró con Sturzenegger y el director Horacio Liendo (h). Los despidió con un saludo formal. No hubo reproches ni espacio para aclaraciones, que hubieran llegado un poco tarde.

Dejá tu comentario