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Unas ruinas restauradas
«Mi familia muerta», la ballena que Adrián Villar modeló hace dos años y que lejos de degradarse como quería el artista rosarino fue restaurada a pedido de los fueguinos.
La ballena fue realizada en arcilla mezclada con cemento y su sustento es una estructura rígida de madera y alambre tejido que soporta el peso de los materiales.
En teoría, según el planteo de Villar Rojas y el curador Fernando Farina, la ballena debía degradarse con la inexorable acción del tiempo. Es decir, la obra sería efímera porque así trabaja su autor. Sin embargo, Ushuaia es un lugar muy especial, han transcurrido poco más de dos años de aquel invierno y la ballena no sólo se resiste a desaparecer sino que además, ha sido restaurada. «¿Habrán consultado al artista?», es el interrogante que deja flotando Farina.
Yatana es un centro del arte, cultura y artesanías, un espacio verde protegido en medio de la naturaleza. Mónica Alvarado, artista fueguina que tiene a su cargo el lugar, cuenta que luego de terminar esa obra monumental, agotado, Villar Rojas le dijo: «Hagan con la ballena lo que quieran». En realidad, Villar Rojas respondió con un lacónico correo la consulta sobre qué hacer con la obra que lejos de ostentar su belleza inicial se había convertido en un factor de riesgo. El artista decía: «Autorizo el desarme de la obra y el retiro de los materiales. Gracias por el respeto que han tenido conmigo y con mi obra».
Ante la posibilidad de que la ballena desapareciera, los fueguinos expresaron su desencanto y pidieron que no la desarmen. Luego de interminables debates, la Fundación Yatana y la Secretaría de Cultura Municipal decidieron restaurar la obra. Hoy, sin los cráteres originales, la ballena descansa en medio del esplendor de un bosque de lengas.
A.M.Q.

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