10 de julio 2012 - 01:04

Van a la Justicia para trabar el ingreso de Venezuela al Mercosur

El Gobierno de Franco presentó demanda en el bloque y la oposición brasileña lo hará ante la Corte de su país

Federico Franco, Fernando Lugo
Federico Franco, Fernando Lugo
Asunción y San Pablo - El Gobierno de Paraguay solicitó ayer a un tribunal especial del Mercosur la anulación de la suspensión aplicada al país a raíz de la destitución del presidente constitucional Fernando Lugo y la incorporación de Venezuela como miembro pleno del bloque, que sería oficializada el próximo 31 de julio en una cumbre de los presidentes de Brasil, la Argentina y Uruguay en Río de Janeiro.

En sintonía con esa petición, el principal partido de oposición de Brasil informó que analiza una presentación ante el Supremo Tribunal Federal (Corte Suprema) en contra de la membresía de Venezuela.

Un documento de 60 páginas fue presentado ante el Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur, que tiene su sede en Asunción, invocando el Protocolo de Olivos, que regula las relaciones para la solución de las controversias entre los países socios.

Argumento

El Gobierno del designado Federico Franco argumenta que las medidas son inaplicables y contrarias al Protocolo de Ouro Preto y a las normas del Derecho Internacional Público, según explicó Ernesto Velázquez Argaña, asesor jurídico de la Cancillería paraguaya.

El experto afirmó que la Argentina, Brasil y Uruguay, en la cumbre de Mendoza del pasado 29 de junio, violaron los artículos cuarto y quinto del Protocolo de Ushuaia, también los artículos 20 y 40 del Tratado de Asunción y el Protocolo de Ouro Preto, y normas y principios del Derecho Internacional, entre ellos el Principio de Igualdad Jurídica entre Estados y el de No Intervención.

La presentación incluye «una medida de urgencia, excepcional y específica» para acortar los plazos y poder así trabar el proceso.

Rechazo

Los presidentes Cristina de Kirchner, José Mujica y Dilma Rousseff decidieron suspender a Paraguay hasta la normalización democrática en ese país, luego de que el 22 de junio, tras un proceso sumarísimo, fuera destituido Lugo y asumiera en su reemplazo quien era su vicepresidente, Federico Franco. Ese procedimiento generó un rechazo generalizado en el continente y motivó el retiro o el llamado a consultas de todos los embajadores de la región.

En virtud de la cláusula de garantía democrática del denominado Protocolo de

Ushuaia II, los presidentes quitaron a Paraguay el poder de voto y veto, y acto seguido, dispusieron la membresía plena de Venezuela, que venía siendo trabada precisamente por el Senado paraguayo.

Recurso

A su vez, el Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), la mayor fuerza opositora al Gobierno de

Dilma Rousseff, analiza interponer un recurso ante el Supremo Tribunal contra el ingreso de Venezuela.

Legisladores del PSDB (centroderecha), partido cuyo presidente de honor es el exmandatario Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), expresaron su intención de promover una acción contra la admisión de Venezuela ante la Corte esta semana retomando una propuesta realizada por el senador Alvaro Dias.

La oposición brasileña, a contramano de la mayoría de las naciones de la región que habló de golpe de Estado, se refirió a la salida del exgobernante Lugo como un «impeachment».

El rechazo a Venezuela cuenta con el apoyo, además, de legisladores del Partido Progresista, Demócratas y el Partido Popular Socialista, lo cual impidió que el Congreso emitiera un pronunciamiento conjunto de apoyo a la adhesión de Caracas.

Ello contrasta con el apoyo explícito del expresidente Luiz Lula da Silva a la reelección de Chávez, emitido el fin de semana. «Chávez cuenta conmigo, cuenta con nosotros los del PT, cuenta con la solidaridad de la izquierda, de cada democracia y de cada latinoamericano; tu victoria será nuestra victoria» en los comicios presidenciales de noviembre, declaró Lula.

Agencias ANSA y EFE, y Ámbito Financiero