"No tengo dudas de que dentro de las próximas 48 horas Europa se unirá, de modo de que podamos establecer un terreno común y construir un nuevo contrato entre Grecia y Europa", afirmó el ministro helénico, luego de que las negociaciones con sus pares del eurogrupo en Bruselas se dieran por fracasadas.
Varoufakis explicó que estaba dispuesto a firmar "incluso antes de comenzada la reunión de ministros" un borrador de comunicado preparado por la Comisión Europea que reconocía la gravedad de la "crisis humanitaria" en Grecia y que proponía "una extensión de cuatro meses del acuerdo de préstamos".
A cambio, el Gobierno griego estaba dispuesto a "no aplicar durante seis meses las medidas anunciadas en su programa electoral, con la única condición de que no se le impongan medidas que crean recesión", indicó Varoufakis. Entre ellas, un alza del IVA o una reducción de las pensiones más bajas. "Desgraciadamente este documento fue reemplazado antes de la reunión por el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem", denunció.
"A pesar de nuestra buena voluntad nos fue imposible firmar ese documento" que propone "cierta flexibilidad", dijo el ministro, que calificó ese término de "problemático" y la promesa de los europeos "una nebulosa". "Nuestro Gobierno fue elegido para desafiar la filosofía del programa, no estábamos interesados en cambios cosméticos", dijo el economista. Atenas ya había rechazado un borrador con las mismas palabras en la reunión de ministros de Finanzas de la semana pasada, que terminó con un total desacuerdo entre las partes.
Con respecto a la fecha límite para aceptar el acuerdo, Varoufakis sostuvo que en la historia de la Unión Europea "nunca ha salido nada bueno de los ultimátums". "Ignorar el principio de que la democracia puede cambiar un contrato entre los socios y este Gobierno, creo que tendría repercusiones bastante negativas para el conjunto del proyecto europeo", agregó.
| Agencias DPA, AFP, Reuters y Ámbito Financiero |


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