10 de febrero 2009 - 00:00

Vaticano habló de asesinato

Roma - El Vaticano reaccionó duramente a la noticia de la muerte de Eluana Englaro y pidió «que el Señor reciba y perdone» a quienes aplicaron los procedimientos para que ello ocurra. «Antes que nada, la encomendamos al Señor. Rezamos por ella y pedimos perdón al Señor por todo lo que le han hecho», dijo el «ministro de Salud» de la Santa Sede, cardenal Javier Lozano Barragán.
También expresó que ahora corresponde «ver en qué circunstancias ocurrió el deceso, si por culpa de la suspensión de la alimentación y de la hidratación o por otras causas», sugiriendo que fueron utilizados otros procedimientos.
Barragán reiteró su tesis de que si en la muerte de la joven fue decisiva «la intervención humana», el fallecimiento fue «un delito». El cardenal había calificado de «abominable asesinato» la desconexión de la sonda alimenticia que mantenía con vida a Eluana Englaro, de 38 años.
Sin excomunión
Asimismo, el cardenal excluyó que la muerte de la mujer, cuya desconexión fue avalada por una sentencia judicial, pueda llevar a una excomunión automática de quienes la hayan ayudado a morir, una posibilidad que había mencionado el secretario para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, monseñor Albert Ranjith. «No está en el Código de Derecho Canónico -dijo Barragán-, que no excluye, ni siquiera en estos casos, la posibilidad del arrepentimiento y de la reconciliación».
Por su parte, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, afirmó que la muerte de la mujer debe ser para todos «un motivo de reflexión y de búsqueda responsable de las vías mejores para acompañar con el debido respeto el derecho a la vida, al amor y al diligente cuidado de las personas más débiles».
Tristeza
El jesuita Lombardi agregó que la muerte de Englaro deja a todos «una sombra de tristeza» por las circunstancias en las que se produjo.
Sobre el hecho también se pronunció Elio Sgrecia, presidente emérito de la Academia Pontificia para la Vida, quien dijo que nadie es inmune al dolor y expresó su deseo de rezar por ella, «que tanto ha sufrido» y su familia, así como «por todos aquellos que de alguna manera tuvieron que ver en este caso, para que defiendan la vida y el derecho a vivir».
El director del diario vaticano «L'Osservatore Romano», Giovanni Maria Vian, expresó su «dolor y consternación» por la muerte de Englaro, a la vez que el obispo de Udine, ciudad donde murió, Pietro Brollo, ha ordenado abrir las puertas de la basílica de la Virgen de Gracia para permitir a los ciudadanos rezar por Englaro.
Agencias ANSA y EFE

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