1 de septiembre 2014 - 00:00

Vendaval de críticas políticas y de prensa busca frenar a Silva

Una cláusula de confidencialidad que protege la identidad de los clientes que Marina Silva tuvo como conferencista despertó la suspicacia de los medios de comunicación brasileños.
Una cláusula de confidencialidad que protege la identidad de los clientes que Marina Silva tuvo como conferencista despertó la suspicacia de los medios de comunicación brasileños.
Brasilia - La creciente posibilidad de que Marina Silva, una candidata impensada hasta la muerte del postulante socialista Eduardo Campos el 13 de agosto, se haga con el poder en las elecciones del mes que viene en Brasil enardeció el debate político y concentró en su figura una serie de ataques de los otros presidenciables y reclamos de urgentes definiciones ideológicas por parte de la prensa.

El diario Folha de Sao Paulo reveló ayer que la ambientalista alegó cláusulas de confidencialidad para omitir la identidad de los clientes de la empresa que creó tras dejar su banca de senadora en 2010 para comercializar sus conferencias. Desde entonces, agregó, facturó 1,6 millón de reales (715.000 dólares).

La empresa que administra sus conferencias fue instalada al lado del Instituto Marina Silva, que tiene como donante a la empresaria Neca Setúbal, heredera del Banco Itaú y coordinadora de su programa de Gobierno, afirmó el influyente periódico paulista.

Esta información, que siembra dudas sobre los apoyos empresariales de la postulante, se suma a otro asunto, que apunta directamente a la transparencia de las cuentas de campaña del Partido Socialista Brasileño (PSB), que la postula como aliada.

La Fiscalía investiga si el avión cuya caída en la ciudad de Santos le costó la vida a Campos fue comprado con recursos no declarados por parte del PSB o por empresas ficticias.

El diario O Globo investigó quiénes eran los propietarios de la aeronave, en la que la propia Silva hizo numerosos viajes de campaña, y sólo encontró empresas ficticias. Según los rivales de Marina, esto genera sospechas de que los supuestos dueños sean testaferros de Campos, algo que negó el PSB, quien dijo no haber declarado los gastos del avión a las autoridades electorales porque esperaba hacerlo al final de la campaña.

El tema fue explotado por la presidenta, Dilma Rousseff, quien buscará la reelección el 5 de octubre y en el balotaje esperado para el día 26. Silva "utiliza el discurso de hacer una nueva política para justificar las viejas prácticas usadas por ella y su partido", disparó.

La mandataria, que se ve afectada por la recesión económica y cada vez más relegada por Silva en las encuestas de cara a la segunda vuelta, denunció a su rival, una fervorosa evangélica, por querer aplicar una "política oscurantista". Se refería al cambio de la plataforma electoral del PSB, que el sábado corrigió el párrafo vinculado a los derechos de los homosexuales en torno al matrimonio igualitario. Así, de un apoyo a los proyectos de ley sobre la cuestión en trámite en el Congreso, se pasó simplemente a "garantizar los derechos de la unión civil entre personas del mismo sexo".

En tanto, el otro presidenciable importante, el socialdemócrata Aécio Neves, el preferido de los mercados, quedó sumamente dañado al resultar confinado a un distante tercer lugar y lanzó en los últimos días una fuerte campaña en las redes sociales criticando las inconsistencias de Marina.

Según analistas, el tema de los derechos de los homosexuales es particularmente espinoso para Silva, quien puede correr el riesgo de perder el apoyo de sectores progresistas laicos a cambio de consolidar su fuerte base entre el numeroso electorado evangélico de Brasil. En ese sentido, los observadores consideraron que los cambios en la plataforma del PSB respondieron a las críticas del poderoso pastor Silas Malafaia, vinculado como Silva al grupo evangélico Asamblea de Dios.

Malafaia es un duro crítico de los derechos de los homosexuales y del aborto. También activo telepredicador, había calificado la propuesta inicial del PSB, divulgada el viernes a la noche, como "peor que la del PT y el PSDB" y como "vergonzosa" debido a su apoyo al casamiento entre homosexuales y a la adopción por parte de parejas gays.

En este sentido, los principales diarios brasileños comenzaron ayer a exigir "definiciones" por parte de la ecologista en numerosos editoriales y columnas de opinión.

"El simbolismo personal de la candidata hace que sus oscilaciones se disuelvan en el debate, pero todas sus ambigüedades deben ser esclarecidas" dijo un editorial de Folha de Sao Paulo, en el que se alerta sobre la "mística marinista".

O Estado de Sao Paulo también dedicó su editorial al "fenómeno" electoral que representa Silva y coincide en que su discurso contra la "vieja política" es atractivo, pero al mismo tiempo muy vago y necesita definiciones. También puso en duda la decisión de la candidata de gobernar sin los partidos, sino con "los mejores" de cada uno de ellos, y con la sociedad movilizada.

La revista Istoé dedicó también su editorial al asunto y fue la más dura en la exigencia generalizada de respuestas concretas a las dudas que genera la candidatura de Silva.

Bajo el título "¿Qué es la nueva política?", Istoé enumeró una serie de contradicciones en las propuestas de la candidata y criticó la vaguedad de su discurso.

Agencias Brasil247, EFE y DPA,


y Ámbito Financiero

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