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Venecia: los secretos de Donald Rumsfeld
Después de “La niebla de guerra”, Errol Morris presentó en Venecia un nuevo documental, esta vez sobre Donald Rumsfeld.
Morris es uno de los más importantes documentalistas norteamericanos, ganador de un Oscar en su categoría por "The Fog of War" ("La niebla de guerra") sobre otro secretario de Defensa famoso, Robert McNamara, y ha convencido a Rumsfeld a someterse a un interrogatorio profundo pero no exhaustivo ya que es característico del poder el ocultar sus mecanismos detrás de una fachada aceptable. El resultado son 14 horas de material que Morris ha reducido a poco más de 100 minutos en un documental fascinante porque Rumsfeld, además de ser un político brillante, es también un actor consumado que sostiene tranquilamente la mirada
de la cámara. Extraordinario el final cuando Morris le pregunta por qué aceptó someterse a esta entrevista y Rumsfeld responde: "esta es una pregunta-trampa a la que no sabría responder".
Se vio también ayer en Venecia el nuevo film de Gianni Amelio, de 68 años y 30 de carrera. En "L'intrepido" cuenta la historia de un hombre de 48 años que ejerce la nueva profesión de "relleno" o sea de suplente por horas, días o semanas de un trabajador ausente. De la mañana a la noche y por una paga miserable Antonio ejerce todos los oficios posibles y hasta imposibles, resignado
a una vida sin certezas ni futuro. Separado de su esposa con un hijo saxofonista de 20 años con un miedo pánico por el escenario, el hombre viviría sin un rayo de esperanza si no fuera por el fortuito encuentro con una jovencita que lucha sin convicción por su supervivencia. Cuando esta última luz también se apagará veremos a Antonio hacer el camino inverso de los emigrantes del este europeo yendo a trabajar a una mina de Albania. Pero aún le queda una buena acción por cumplir. Interpretado por el cómico Antonio Albanese, en uno de sus raros pero efectivos roles dramáticos, "L'intrepido" emboca en la segunda mitad una serie de lugares comunes que le restan credibilidad.
La jornada se completó con "A promise" del veterano cineasta francés Patrice Leconte sobre una historia de amor imposible que supera todos los obstáculos (convenciones sociales, relaciones personales, la guerra) inspirándose en una novela de Stefan Zweig, pero perdiendo efectividad con su estilo monótono y envejecido. Leconte cuenta una extendida aunque endeble trama con minucia de detalles, pero sólo el actor inglés Alan Rickman con su acento exquisito y su pausada recitación, vuelve soportable el film.
El toque de color del día lo dieron las feministas de Femen, que se mostraron ayer en topless en el encuentro con la prensa gráfica del Festival, adonde acudieron para presentar el documental sobre su activismo "Ukraine is Not a Brothel" ("Ucrania no es un burdel"). Ante las cámaras de los fotógrafos seis activistas enseñaron su pecho al desnudo, con diferentes eslóganes pintados. La directora Kitty Green, que debuta con este trabajo, sigue a las activistas en Kiev, Bielorrusia y Turquía. Les pregunta por su motivación, el origen poco claro de su financiación, así como por sus disputas con Viktor, un hombre autoritario que dirigía sus actividades hasta que el grupo decidió trasladarse a París el año pasado. La cineasta, la única que se quedó vestida frente a los fotógrafos, explicó sobre el documental: "Es una película fuerte sobre mujeres que protestan contra las fuerzas patriarcales. Son controvertidas, sí, pero llaman la atención. Ustedes están aquí porque saben qué es Femen y las razones por las que ellas se desnudan".

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