21 de octubre 2014 - 00:00

Venezuela admite que compra petróleo

Caracas - El Gobierno venezolano admitió ayer que importa crudo liviano como diluyente de petróleo pesado, lo que aumentó la polémica por la crisis que afronta la empresa estatal PDVSA. El mal pasar de la "joya" del chavismo coincidió además con la estrepitosa caída de la popularidad de Nicolás Maduro, ubicada en un 30,2%.

Venezuela importa crudo liviano para su uso como diluyente del petróleo pesado de la Faja del Orinoco (este) que "no puede ser producido ni transportado sin antes ser mezclado con un hidrocarburo de menor densidad", dijo ayer Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) en un comunicado en el que salió al paso, según el texto, de una "información tendenciosa contra la industria petrolera por parte de autodenominados expertos petroleros que manipulan".

La "adquisición puntual" fue una decisión adoptada junto con la empresa francesa Total y la noruega Statoil, asociadas a la compañía venezolana en Petrocedeño, una empresa mixta para la producción y el mejoramiento de crudo en uno de los pozos de la Faja, detalló la nota.

Más allá de la explicación oficial, la importación se hace necesaria dada la caída del 27% en la producción de crudos livianos desde 2006, cuando el Gobierno venezolano expropió compañías privadas de producción y de servicios petroleros que operaban en la Faja y en áreas tradicionales de crudos livianos.

El dos veces candidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles, había calificado, en su columna dominical, de "insólita" la compra de crudo liviano por el país, miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y mayor exportador de Sudamérica.

"Tal fue la destrucción de nuestra Venezuela que los primeros barcos de crudo importado partieron de Argelia y Rusia. ¡IN SÓ LI TO!. Sí, así mismo como lo están leyendo. Con las reservas más importantes del planeta, el Gobierno tuvo que importar petróleo porque nuestra industria petrolera tampoco escapó de la destrucción de este Gobierno nefasto", escribió el gobernador de Miranda.

Venezuela sufre la inflación más alta de América Latina y su economía, que según analistas entró en recesión, se ve afectada por la caída a mínimos de cuatro años de los precios de referencia del petróleo, su principal fuente de divisas, lo que a su vez profundiza el desabastecimiento cíclico de productos básicos.

Ello llevó al 81,6% de los venezolanos a considerar como negativa la situación del país, de acuerdo con un sondeo de Datanálisis, mientras que la aprobación a la gestión del presidente Nicolás Maduro cayó 5,2 puntos porcentuales, a un mínimo de un 30,2% en septiembre.

De acuerdo con la misma muestra, la evaluación positiva de Henrique Capriles es de un 42,1% y la negativa, de un 46,4%. El líder opositor mejor evaluado es el apresado Leopoldo López, con un 45,6% de popularidad.

Agencias Reuters y AFP, y Ámbito Financiero

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