31 de diciembre 2015 - 00:00

Venezuela cierra un año de espanto (y se dirige a uno peor)

Nicolás Maduro, el martes a la noche, en la última emisión de 2015 de su programa de TV, rodeado de motivos navideños. La caída aguda del precio del petróleo augura nuevos y graves problemas para la economía venezolana en 2016.
Nicolás Maduro, el martes a la noche, en la última emisión de 2015 de su programa de TV, rodeado de motivos navideños. La caída aguda del precio del petróleo augura nuevos y graves problemas para la economía venezolana en 2016.
 Caracas - Venezuela despedirá un 2015 que estuvo plagado de retrocesos económicos y recibirá un año nuevo que augura más inestabilidad por la continua caída del precio del petróleo.

Los venezolanos desconocen cifras oficiales sobre el desempeño de la economía en 2015, debido al silencio del Banco Central sobre sus estadísticas, pero admiten estimaciones que hablan de un retroceso del 9% del PBI y una inflación de alrededor del 200%.

Y todos los días llegan noticias de los mercados petroleros sobre la caída del barril, que está por debajo de 30 dólares.

El petróleo es el principal sostén de la economía venezolana y en 2015 los ingresos aportados por el sector bajaron a menos de la mitad. El barril venezolano comenzó el año en 40,30 dólares, en promedio para enero, y terminará en cerca de 29, su mínimo en once años, después que en 2014 tuvo un promedio de 88,42 dólares.

El presidente Nicolás Maduro, que a las tribulaciones económicas sumó la abrumadora derrota en las elecciones legislativas con la que la oposición puso fin a la hegemonía oficialista en la Asamblea Nacional, vio que sus intentos por reflotar el precio del petróleo fueron infructuosos.

El mandatario realizó giras y frecuentes conversaciones con sus socios de la OPEP, buscando apoyo a su estrategia para sacar del mercado el exceso de producción, pero sus gestiones no encontraron apoyo.

El último martes a la noche, en su programa de radio y televisión "En contacto con Maduro", se quejó de la "terquedad" de algunos "líderes mundiales" que no quisieron atender la propuesta venezolana y "ahora tienen a sus pueblos sufriendo" por la caída de los ingresos.

Maduro estimó a mediados del año que el precio "justo" para el barril petrolero debería ser de 80 dólares.

La caída de los ingresos en divisas afectó los ya críticos niveles de stocks de alimentos y medicinas en el país.

Durante 2015, las filas de compradores buscando bienes de consumo escasos se hicieron más largas y un evento cotidiano frente a supermercados y farmacias, lo que contribuyó a la derrota del oficialismo en las legislativas.

El Gobierno rechazó tomar medidas de ajustes económicos, lo que profundizó la crisis en el sistema de control cambiario con múltiples tasas. Mientras el sistema oficial se mantuvo con las tasas de 6,30, 13 y 200 bolívares, el cambio en el mercado negro se deslizó hasta llegar al nivel récord de 900 bolívares.

Los analistas se preguntan cuánto más soportará el Gobierno sin tomar medidas, que además de ordenar el mercado cambiario apunten a recortar el subsidio a la nafta, la más barata del mundo, que anualmente supera los 10.000 millones de dólares.

El analista de mercados petroleros Orlando Ochoa alertó que la magnitud de la crisis exigirá un Gobierno dispuesto a enfrentarlo en 2016.

"La magnitud de la crisis económica, financiera, petrolera y social de Venezuela no tiene precedentes. Exigirá en 2016 un nuevo Gobierno capaz de enfrentarla", aseveró.

Agregó que con un barril en alrededor de 30 dólares y reservas internacionales en su nivel mínimo, por debajo de 15.000 millones de dólares, en 2016 se agravará el desabastecimiento de los mercados vivido este año.

El economista Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica, advirtió sobre un efecto importante de la caída de los precios del crudo por la deuda de Venezuela con China, la cual paga con envíos petroleros.

"A China le debemos cerca de 30.000 millones de dólares. Cuando el petróleo estaba a 100 dólares se pagaba rápido. ¿Y ahora?", preguntó.

Casas especializadas estiman que en 2016 se profundizará la caída económica y que la inflación podría llegar al 300%. Además, el país tiene pendientes pagos por la deuda soberana y bonos petroleros por más de 10.000 millones de dólares.

Durante 2015 Maduro alegó que pese a la caída a la mitad de los ingresos petroleros los programas sociales del Gobierno continuaron su marcha. A poco de terminar el año, afirmó que 2016 será el año del renacimiento.

Agencia DPA

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