10 de febrero 2011 - 00:00

Venezuela, récord de inflación

Caracas - Venezuela se ganó la reputación de tener la inflación más alta de América Latina, además de una de las mayores del mundo, y por el momento nadie se atreve a pronosticar cuándo la espiral de los precios dará un respiro a los bolsillos de los compradores. En 2010, la inflación alcanzó una tasa del 27,2%, que luce a años luz de países suda-mericanos que experimentan deflaciones puntuales, y sólo el renglón de alimentos y bebidas no alcohólicas subió hasta un 33,8%. La mala noticia es que solo en enero de 2011 tuvo un crecimiento del 2,7%, que bien podría ser la tasa anual de algunos países de la región. Todo dentro de una economía en recesión, en la que en los últimos dos años el PBI retrocedió el 5,2%.

La escalada sigue danzando a pesar de los controles de precios impuestos desde febrero de 2003, de la masiva irrupción del Gobierno de Hugo Chávez en sectores productivos y de las constantes amenazas de meter en cintura a los «especuladores». La inflación de 2010 tuvo, entre otros combustibles, la devaluación decretada en enero, que pasó la tasa de cambio que estuvo anclada durante cinco años en 2,15 bolívares por dólar a un sistema dual de 2,60 y 4,30 bolívares por dólar. En las últimas horas del año, las dos tasas se unificaron en una de 4,30.

El Banco Central de Venezuela alegó en su informe anual que los precios se vieron especialmente influenciados por factores «estacionales», relacionados con la prolongada sequía y un virus agrícola que disminuyó la producción de hortalizas. Los analistas estiman que la inflación seguirá galopando mientras el Gobierno mantenga sus políticas para afianzar el socialismo y las peleas con el sector privado, que a su vez ocasionan una merma en los montos de inversión.

El propio Ejecutivo venezolano admitió que la inflación es un monstruo indomable, ya que las primeras estimaciones para 2011 llevaron a los voceros de la economía a asegurar que será menor que la de 2010, pero será del orden del 23%. El plan oficial parece ser seguir pasando empresas productivas al sector oficial mediante expropiaciones y, según anunció Chávez recientemente, incrementar la capacidad de «competencia» estatal con los productores privados. La inflación tiene tantas explicaciones como posiciones frente al régimen socialista que propone Chávez. Lo cierto es que ser el quinto exportador de petróleo del mundo le da a Venezuela unos ingresos anuales de unos u$s 50.000 millones, lo que afianza la visión popular de que la renta petrolera alcanza para todos.

Agencia DPA

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