6 de febrero 2009 - 00:00

Ventaja uruguaya

Mientras la Argentina entró en default, nacionalizó compañías extranjeras e impuso controles de precios, Uruguay alcanzó discretamente un acuerdo de reestructuración de pagos con sus acreedores. Mantuvo políticas ortodoxas, aún después de que el partido de izquierda Frente Amplio de Tabaré Vázquez llegara al poder en 2005. Ahora está viendo los beneficios.
Como una pequeña economía dependiente del sector bancario, el turismo y la exportación de carne, Uruguay debería estar más expuesta a la recesión mundial que la Argentina, que tiene un mayor mercado doméstico.
Ambas economías se han desacelerado fuertemente, luego de años de un rápido crecimiento, pero Uruguay parece mucho menos expuesta que la Argentina. Esto es consecuencia de que el crecimiento en la Argentina se debe, en gran parte, a políticas de expansión fiscal y monetaria, que hicieron recalentar la economía.
El año pasado, los precios de los productos agrícolas se desplomaron, haciendo caer los ingresos fiscales. Para mantener el nivel de gasto público, la presidente Cristina Fernández de Kirchner, nacionalizó en octubre el sistema de jubilación privada, destruyendo la poca confianza en su gobierno que existía entre los inversores.
Los argentinos, históricamente perjudicados por ese comportamiento, respondieron de la manera habitual, sacando sus ahorros fuera del país. La fuga de capitales alcanzó el 7% del PBI en 2008.
La mayoría de ese dinero fue a parar a la otra orilla del Río de la Plata. Los depósitos hechos en Uruguay por no residentes creció un 41% en 2008. A ese dinero le siguió otro: durante la presidencia de Néstor Kirchner, algunos empresarios agropecuarios vendieron su ganado, para evitar someterse a barreras de exportación y controles de precios, e invirtieron su dinero en campos uruguayos.
Uruguay mantiene una amarga disputa con Kirchner por la instalación de una papelera valuada en u$s 1,2 billón en su frontera del río Uruguay. Esta amplia planta fue inaugurada el año pasado por la compañía finlandesa Botnia, aumentando en un 18% el PBI del país y sin dejar rastros de la tan temida contaminación, que llevó a algunos manifestantes argentinos a bloquear el puente fronterizo por tres años, perjudicando la economía uruguaya. La postura firme de Vázquez atrajo otras inversiones extranjeras.
Ahora, esta situación disminuirá naturalmente. Pero Uruguay sigue mejor posicionada para hacer frente a la recesión que su país vecino. La Argentina tendrá que luchar para pagar los u$s 23 billones de deuda que vencen en 2009 y 2010 debido a la desconfianza de sus acreedores: sus bonos rinden 15% más que los del Tesoro Americano. Uruguay debe pagar un sobrecosto de sólo 5%, y tiene más margen para políticas fiscales expansivas.

Dejá tu comentario