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Verano azul en las playas de Europa
Formentera es para muchos la mejor de las españolas islas Baleares, con playas paradisíacas y menos agitación que en Ibiza y Mallorca.
España al sol
Aquellos que buscan el calor del verano boreal saben que España e Italia son dos grandes destinos para aprovechar lo mejor del Mediterráneo, ya que, junto con Grecia, son los países con más extensión de costas en las latitudes más cálidas. En ambos hay decenas de playas -y calas, como llaman los españoles a las pequeñas y exclusivas ensenadas arenosas sobre el mar- para todos los gustos, con propuestas populosas, con historia, elegidas por el jet set y casi secretas. Los españoles tienen sus famosas Costas: del Sol, Tropical, de Almería, Cálida, Blanca, de Valencia, de Azahar, Dorada, Garraf, Maresme y Brava. Son tal vez Marbella (Costa del Sol) y Cadaqués (Costa Brava) los sitios más populares; y se lucen también muchas playas continentales como Begur, en Girona, Cataluña (Costa Brava); o dentro de Andalucía las playas de Valdevaqueros o Punta Paloma, ambas en Cádiz; o Mónsul, en Almería.
Pero lo mejor del verano español se vive en las islas y las Baleares son uno de los puntos más buscados del Mediterráneo. Más conocidas por su nombre particular, Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera son las más famosas del archipiélago y reúnen a varias de las mejores playas del verano europeo.
Son Bou sobresale como la playa más grande de Menorca, con casi 2,5 km de arena dorada, con la rareza de contar en un extremo con las ruinas de una antigua basílica paleocristiana y una necrópolis excavada en la roca. En la misma isla se encuentra la cala Pregonda, que siempre integra la lista de las más elegidas, famosa por su no tan fácil acceso y por la arena rojiza que le da un aspecto casi extraterrestre. Pero las más buscadas de Menorca son las calas Macarella y Macarelleta, pobladas de pinos, piedras, mar turquesa y arena blanca.
La playa de Ses Illetes, en Formentera, es otra destacada y es muy frecuentada por el turismo ya que se ubica en un parque natural. Próxima se ubica la impactante cala Saona. A su vez, en Mallorca se encuentra Caló des Moro, con paredes rocosas y agua turquesa, muy elegida para hacer snorkel. Se llega caminando y es muy concurrida.
El otro archipiélago de famosas playas españolas incluye a las islas Canarias, que se encuentran en el océano Atlántico, pegadas a Marruecos, en África, aunque la división política indica que pertenecen a España y a Europa. Allí destacan balnearios como la playa de Cofete, en Fuerteventura, de 12 km de extensión, rodeada de verde vegetación y con el macizo montañoso de Jandía a sus espaldas. La playa de Corralejo, también en Fuerteventura, es otro destacado, al igual que Taganana, en Tenerife, que es una playa canaria famosa por su arena volcánica color negro.
Entre las playas españolas más reconocidas no puede quedar fuera de la lista la famosa playa de Rodas de la Isla Cíes, en Galicia, de arena blanca, mar turquesa y dentro de un parque natural.
Italia mira al sur
Con la llegada del verano, los italianos suelen dirigir su mirada hacia el sur, donde se encuentran muchas de las mejores opciones para disfrutar del mar. Allí, Sicilia concentra increíbles paisajes costeros como la hoy muy famosa playa de los Conejos, en la isla de Lampedusa. Se trata de una reserva natural donde se logra avistar tortugas marinas y delfines. El pueblo de San Vito Lo Capo es otra joya siciliana, en Trapani, en la costa occidental, con el pueblo como gran atractivo, así como las playas vírgenes del parque nacional Lo Zingaro.
Siempre en Sicilia, Taormina es una cara glamurosa de la isla, con playas y construcciones históricas greco-romanas e incluso árabes. A su vez, cerca de Palermo, la capital de Sicilia, se encuentra Mondello, pueblo costero con mucha actividad durante el verano.
Cerdeña es otra isla con hermosas playas. Allí se encuentran los poblados Domus de Maria, Santa Margarita de Pula y Santa Margarita, próximas a Cagliari, la capital.
La isla de Giglio, dentro de la región de Toscana, posee también playas casi vírgenes, y es muy buscada por su naturaleza conservada y la posibilidad de observar de cerca la vida submarina.
En plan de sitios glamorosos, la Costa Amalfitana se ubica en lo alto. Si bien ya no es el destino de las estrellas de Hollywood como antaño, en verano son muy concurridas las playas de esta región, con la propia Amalfi a la cabeza y los pueblitos de Positano, Vietri sul Mare, Ravello y Furore, a los que se suma la isla de Capri con su mítica cueva Esmeralda de Conca dei Marini.
La Costa Azul
Con menos extensión de costa sobre el Mediterráneo que sus vecinos, Francia tiene tal vez los sitios más exclusivos en su Costa Azul, con ciudades como Niza, Cannes y Saint Tropez. Pero si lo que se busca son más playas paradisíacas seguramente Córcega es el mejor destino de verano de Francia, ya que allí se puede encontrar un parque marino internacional, reservas naturales -en Scandola y en Bonifacio- y el Parque natural regional de Córcega; así como playas de agua cálida, acantilados de roca volcánica y roca calcárea blanca, ríos, estanques y lagunas. La playa de Saleccia es para muchos la mejor de la isla.
Croacia, Portugal y Turquía
En países más pequeños y menos explorados por el turismo internacional hay también hermosas playas para conocer. Tal es el caso de Croacia, considerado un destino emergente a partir de los atractivos de su costa en el mar Adriático, en la región de Dalmacia. Dubrovnik es la ciudad destacada y la base para conocer un archipiélago con unas 150 islas, entre las que sobresalen Hvar, Korcula, Solta, Lastovo, Vis, Bisevo y Brac, donde se encuentra la espectacular playa de Golden Horn. Zlatni Rat es otro famoso balneario croata, con un apéndice de arena que divide en dos una playa de más de 500 metros, cerca del pueblo de Bol.
El Algarve, en el sur de Portugal, es otra de las regiones costeras que florecen en verano. Estas playas son conocidas como la Costa de Oro, por las rocas amarillas que allí se encuentran. Es zona de acantilados y aguas tranquilas. Playa del Pinhão y Dona Ana son algunas de las playas más bellas. Otra gran opción veraniega de Portugal es el archipiélago de Madeira, al norte de las Canarias españolas, donde sobresale la isla de Porto Santo.
Turquía también merece entrar en la selección de playas europeas. Además de visitar la ciudad de Estambul, el verano bien puede invitar a conocer algunos de los mejores balnearios turcos. Se puede mencionar Kelebekler Vadisi, o Butterfly Valley por las decenas de especies de mariposas que allí se encuentran. Allí no hay calles ni electricidad y sólo se llega en barco desde Fethiye y Oludeniz. Ovabuku, en la península de Datca, es una blanca playa con mucha vegetación, cercana a Grecia; y Amos es otro recomendado para el turismo, en la península de Bozburun. Cirali es otro atractivo destino turco, en Olympos, localidad conocida por sus casas sobre árboles; al igual que Kaputas de camino entre Kalkan y Kas, cerca de Patara, un páramo de singular belleza sobre el mar.
Las islas griegas
Hablar del verano y el Mediterráneo sin dudas hace pensar en Grecia y sus fantásticas islas sobre el histórico mar Egeo. Entre unas 5.000 islas e islotes que posee el país el turismo suele optar por un puñado de sitios. Santorini está entre las islas más buscadas, con playas negras, mar azul y las famosas casas blancas de la ciudad de Firá. Mykonos es otro clásico, con mucha vida nocturna y playas muy populares como Paradise Beach, Elia, Kalafati y Panormos. Explorando un poco más, Paxos es otra de las islas recomendables para vacacionar, cercana a Corfú y muy tranquila e íntima, con playas como Soulanena, Kloni Gouli, Gianna y Kipiadi. Milos (foto de tapa) es otra isla a descubrir, aún fuera de los circuitos más típicos del turismo, en el suroeste de las Cícladas, con blanco paisaje de rocas y un sinfín de hermosas y pequeñas playas.
Avanzando en islas menos frecuentadas por las multitudes e ideales para la desconexión se llega a Tilos, donde son habituales las excursiones para avistar fauna y las hermosas playas de piedra. La búsqueda a través de las islas griegas puede incluir también a Ikaria, cerca de Samos; Skyros, en el archipiélago de las Espóradas, en el lado occidental del Egeo; y Gavdos, la isla más meridional de Europa.



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