18 de febrero 2016 - 00:00

Victoria de Dilma en Diputados aleja chances de juicio político

Brasilia - La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, obtuvo ayer un fuerte apoyo del influyente Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que eligió como jefe en la Cámara baja a un diputado abiertamente contrario a un posible juicio político contra la mandataria.

El PMDB tiene la primera minoría en la Cámara de Diputados y la elección interna celebrada ayer era clave para el Gobierno, ya que los jefes de los partidos representados en el Congreso serán quienes designarán a los miembros de una comisión especial que determinará si existen méritos jurídicos para un posible juicio contra Rousseff. A pesar de su carácter oficialista, la formación que lidera el vicepresidente del país, Michel Temer, alberga una fuerte disidencia favorable al proceso que la oposición promueve contra Rousseff por supuestas irregularidades en los balances que el Gobierno presentó en 2014 y 2015, que pudieran ser motivo para su destitución.

En la interna se impuso el diputado Leonardo Picciani, un férreo defensor de Rousseff que obtuvo 37 votos, frente a los 30 que se volcaron en favor del otro candidato, Hugo Motta, quien apoya el proceso contra la mandataria. "Aquí no hay vencedores ni vencidos. La victoria es de todo el PMDB, que seguirá caminando junto", dijo Picciani tras la elección, en un tono claramente conciliador.

Para reforzar las posibilidades de Picciani, el Gobierno hasta autorizó al ministro de Salud, Marcelo Castro, que es diputado por el PMDB, a retomar su escaño por un día, a pesar de la emergencia sanitaria declarada en el país por el virus del zika. Decenas de manifestantes protestaron contra esa decisión del Gobierno en el propio Congreso y muchos lo hicieron disfrazados de mosquitos, en alusión al Aedes aegypti, transmisor del zika, el dengue y también el chikungunya. En declaraciones a periodistas, Castro insistió en que sólo se tomó "un día" y aseguró que lo hizo porque tenía "el deber de estar junto al PMDB en defensa del Gobierno y de la presidenta Rousseff".

De acuerdo con analistas políticos, el resultado de la elección interna celebrada en la Cámara de Diputados puede ser determinante en una convención nacional que el PMDB tiene prevista para marzo, en la que los sectores disidentes ya adelantaron que se proponen promover una ruptura con el Gobierno.

Sin embargo, el fortalecimiento del ala oficialista del PMDB le puede restar fuerza a esa iniciativa, que encabeza el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, un franco opositor a Rousseff que está investigado por la Justicia por su supuesta participación en la red de corruptelas que se investiga en la estatal Petrobras. Por ese asunto, Cunha también es objeto de un proceso iniciado en el Consejo de Ética de la Cámara de Diputados, que podría llevar a su destitución del cargo de presidente de ese órgano legislativo e incluso a la pérdida de su escaño.

Otra consecuencia de la victoria del ala oficialista del PMDB podría ser un mayor respaldo de esa formación a las medidas de ajuste fiscal que promueve el Gobierno para intentar atajar la severa crisis económica en que se ha sumergido el país.

El trámite para un posible juicio político contra Rousseff llegó a comenzar en diciembre pasado, pero fue interrumpido por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) debido a unos "errores de procedimiento" que obligarán a que sea retomado desde el inicio. Tras esa decisión, Diputados pidió a la Corte que aclare algunos aspectos de la sentencia, y como aún no lo ha hecho, el proceso se mantiene paralizado. Cuando sea retomado, los jefes de los partidos representados en la Cámara de Diputados elegirán a los miembros de un grupo de 62 parlamentarios que decidirá si existen méritos jurídicos para avanzar en el juicio que pudiera despojar a Rousseff del mandato para el que fue reelegida en 2014.

Agencias EFE y Brasil247

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