En medio de la negociación entre los gobernadores y la Casa Rosada por la letra chica del Presupuesto 2019, que contendrá el obligado ajuste derivado del acuerdo con el FMI, la bonaerense María Eugenia Vidal apuesta a una millonaria reducción en los gastos de la Legislatura bonaerense en el electoral 2019.
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El tijeretazo sería de entre $2 mil millones y $2.500 millones y entraña un duro desafío por el que deberán afinar el lápiz dos dirigentes de Cambiemos: el titular del Senado, el vicegobernador radical Daniel Salvador, y su par de Diputados, Manuel Mosca (PRO).
Ese ajuste vendría de la mano de llevar al 1% de los gastos del Ejecutivo el presupuesto de la Legislatura provincial, según lo reseñado por El Día de La Plata. Hoy ese porcentaje está anclado en el 1,2%.
La proyectada poda se enmarca en la necesidad de Vidal de hacer frente a los recortes que sufrirá la provincia en materia de remesas nacionales, como parte de la obligación de Mauricio Macri de alcanzar la meta de déficit cero en 2019.
El nuevo escenario redundará para la mandataria de Cambiemos en una merma en materia de transferencias nacionales de al menos $25 mil millones, con impacto fuerte en la eliminación de subsidios al transporte y a los servicios públicos.
En la pulseada con Balcarce 50, Vidal busca asegurarse, sin embargo, una compensación por otra vía, a través de una reclamada actualización por inflación del Conurbano bonaerense, para asegurarse fondos extra por unos $19 mil millones.
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