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Video con massismo explícito agrava grieta entre Macri y UCR
• PROTESTA EL PRO.
• RADICALES REBELDES ASEGURAN QUE ALEJAN VOTOS DE LA CANDIDATURA DE SCIOLI.
Ernesto Sanz, Gerardo Morales y Luis Naidenoff
Nadie en la UCR se despertó el viernes a la noche, durante el acto de lanzamiento presidencial del massismo, de engaño alguno. Luis Naidenoff, Gerardo Morales, Julio Martínez, José Cano, Fabián Roig y los intendentes radicales Ismael Bordagaray y Federico Sciurano tienen cerrados acuerdos con Massa en sus provincias y municipios con foto y acto que el tigrense promocionó hasta el hartazgo. Cada una de esas fotos fueron una palada más para enterrar una unidad partidaria que se terminó de complicar con la Convención Nacional de Gualeguaychú. Ernesto Sanz, luego comenzó a tejer, cerrar heridas y logró equilibrar la crisis interna. De hecho, la semana pasada Morales festejó que en Jujuy el PRO bajó su candidato a gobernador para apoyar su candidatura y armó lista colectora para la Legislatura local. En ningún momento esos radicales bajaron sus acuerdos con el massismo, pero al menos moderaron el tono y Sanz pudo maniobrar.
El problema llegó con el video que los massistas festejaron el viernes pasado. En pantalla gigante, el estadio de Vélez Sarsfield mostró que cada uno de los radicales mencionados envió un saludo al lanzamiento de Massa presidente y comprometió el apoyo en la elección nacional. Nunca habían llegado a tanto. El video que armaron los radicales es política explicita, con difícil lectura doble. El ingrediente que faltaba para completar el erotismo político del caso lo aportó Roberto Lavagna: el ex socio mayor de los radicales en la presidencial de 2007, experimento que peor no podría haber terminado, aplaudíó el video desde un costado del escenario.Tras el triunfo porteño, el macrismo transita la política de estos días con aire de tranquilidad, pero ese impulso no alcanzó para frenar las broncas.
Los radicales replican, como suele suceder en estos casos, que todo se trata de una estrategia estudiada. Alguna laxa interpretación sentencia que cada voto desplazado al massismo, sobre todo en el interior, es un voto menos para Daniel Scioli y un paso a favor de Macri. Con ese argumento se buscó calmar la mesa de negociación que funciona como un directorio entre macristas y radicales.
En el fondo, no hay acuerdo que valga. A pesar de la emotividad y las actuaciones brillantes del video que los radicales le regalaron a la audiencia en Vélez, no puede decirse que los radicales del norte se juegan el alma por Massa. Sigue siendo sólo una cuestión de conveniencia al creer que levantan con eso simpatías en cada peronismo local, un empujón más a victorias provinciales que hace mucho tiempo no ven tan cerca. Al PRO, por el contrario, lo ven como una carga, un partido al que deberán hacer lugar en las listas locales porque el Comité Nacional lo ordena, pero que pocos votos aportará en el resultado final.
Hay un componente extra que alimenta osadías como el video del viernes pasado: los radicales como Morales, Naidenoff o Cano están convencidos de que en un Gobierno de Macri serán más oposición que aliados y que el poco espacio a repartir será administrado por Sanz. Sólo así se explican la ruptura interna que significaron los mensajes de radicales que el massismo festejó a los gritos en el acto y el costo que tendrá en el futuro cada vez más incierto del partido que solía llamarse radicalismo.
Una prueba de la frecuencia en que giran las campañas de los radicales en cada provincia la dio el festejo del jujeño Morales este fin de semana.
El Tribunal Oral Federal resolvió "no hacer lugar a la suspensión del juicio a prueba" solicitado por la defensa de Milagro Sala. Así, la dirigente de Tupac Amaru deberá sentarse en el banquillo de los acusados por los delitos de daño agravado y amenazas cometidos en 2009, durante una conferencia en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas contra Morales, Leandro Despouy y Alejandro Nieva.

