18 de agosto 2009 - 00:00

Villamil: por un canto más libre de cualquier género

Soledad Villamil: «Nunca planifico cómo será un disco. Yo me apropio de los temas, les pongo mi subjetividad, y luego toma su forma».
Soledad Villamil: «Nunca planifico cómo será un disco. Yo me apropio de los temas, les pongo mi subjetividad, y luego toma su forma».
Por estos días, festeja las buenas críticas recibidas por la película «El secreto de sus ojos», y en especial su aceptación por parte del público. Pero al mismo tiempo que se prepara para viajar el mes próximo a San Sebastián, justamente para apoyar la exhibición del film en la competencia, Soledad Villamil se calza una vez más el sombrero de cantante, y presentará un trabajo nuevo mañana en Harrods, con entrada libre, y en el marco del Festival de Tango del gobierno de la ciudad. Dialogamos con ella.

Periodista: ¿Cómo describiría este nuevo álbum «Morir de amor»?

Soledad Villamil: No suelo pensar en los discos antes de hacerlos. El proceso es intuitivo, su configuración final surge como impuesto por sí mismo. En todo caso, me voy encontrando después con los motivos, justamente cuando empiezan a preguntarme o a preguntarme por ellos.

P: Se percibe un trabajo más ecléctico, menos ortodoxo en los arreglos y en su modo de cantar, más libre, a lo mejor menos tanguero que su anterior «Canta».

S.V.: Es curioso. El disco tiene, si hablamos de títulos, más tangos que el anterior. Aquel tenía, sí, algo más de criollo, como de cantores antiguos, que acá está menos presente. Pensando en cómo fue ese proceso del que le hablaba, creo que el punto de partida fue el tema de Alfredo Zitarrosa e Idea Vilariño, «La canción y el poema», del que inclusive terminó saliendo el nombre del CD, es una de sus frases. Desde ahí, el disco circula alrededor de la idea del amor. Por eso, quizá, tiene un tratamiento más pasional, menos criollista, menos «seco».

P.: ¿Tampoco hay «racionalidad» en el proceso de arreglos y en la elaboración de los temas?

S.V.: Las versiones van saliendo del trabajo que hacemos con mi director musical y guitarrista, José Teixidó. Yo suelo traer los temas, que para este disco mezcla tangos con boleros o canciones españolas y de Zitarrosa, y las versiones van surgiendo del vínculo que se establece con cada una. Yo me apropio de los temas, les pongo mi subjetividad, planteo mi lectura. Después las vamos haciendo en vivo y eso termina de redondearlas.

P.: «El secreto de sus ojos» volvió a reafirmarla como actriz. ¿Conviven bien en usted ambas expresiones artísticas?

S.V.: El canto empezó, hace ya unos cuantos años, como un juego. Me gusta cantar y me gustó desde siempre. Lo que no calculé al principio era que al público también le iba a gustar cuando lo hago. De modo que a medida que fue pasando el tiempo fui transitando más profesionalmente por la canción, pero siempre intentando no abandonar la pasión ni el juego que me motivaron al inicio. No creo, por otra parte, que se pelee con mi labor como actriz. Ocurre excepcionalmente, como esta semana, que se superpusieran ambas. Yo no tengo nada que ver con la fecha de estreno de la película, que me gustó mucho hacer y que resultó muy bien, pero se dio que sucediera ahora. Y en cuanto al disco, nos apuramos para terminarlo y poder presentarlo en el Festival, que siempre es un buen momento para eso. La actriz, todavía, le lleva años de ventaja a la cantante en cuanto a la exposición pública; y muchos siguen pensando en mí, como una actriz que canta, nunca a la inversa. A lo mejor, con el tiempo todo se va emparejando, igual que las dos cosas están emparejadas dentro de mí.

P: ¿Qué ocurrirá con el disco después de esta presentación en el Festival?

S.V.: En setiembre estaremos haciendo un ciclo en el Centro Cultural Torquato Tasso, que sólo interrumpiré para viajar a San Sebastián por la película. Y como por el lado de la actriz no tengo nada programado en lo inmediato, para octubre me gustaría salir a mostrar el disco por el interior.

Entrevista de Ricardo Salton