Y mientras la oposición continúa acusando al mandatario de haber encubierto a su exministro, Hollande, quien durante la campaña se había comprometido a encarnar un Gobierno "ejemplar", volvió a sufrir ayer un nuevo golpe a su deteriorada imagen. Es que frente a la investigación, Augier confirmó haber realizado inversiones en empresas offshore en las Islas Caimán, como afirmó ayer Le Monde en su portada.
Sin embargo, este empresario, amigo de la facultad de Hollande y uno de sus políticos más cercanos, negó al prestigioso medio poseer una cuenta bancaria. Frente a esto y para evitar un sismo político y descomprimir las críticas, radio France Inter afirmó que el mandatario podría anunciar una renovación entre los ministros del Gobierno que preside el primer ministro Jean-Marc Ayrault.
Consultado sobre los escándalos durante una visita a Marruecos, Hollande dijo hoy que no es todo su Gobierno el que está cuestionado, sino sólo el exministro Cahuzac, mientras que se desvinculó de las actividades financieras de Augier. "Yo no sé nada de todo eso", dijo Hollande sobre ese caso en una conferencia de prensa en Rabat.
Añadió que "las cuentas de la campaña de 2012 fueron consideradas totalmente regulares y acordes con la ley y fueron validadas por el Tribunal de Cuentas". En el caso de que hayan existido irregularidades fiscales, puntualizó, "que la administración fiscal haga su trabajo y que efectúe las rectificaciones necesarias".
| Agencias DPA y AFP |

