28 de marzo 2018 - 00:00

Violencia sin tregua en Brasil: dos ómnibus de la caravana de Lula fueron atacados a tiros

Uno de los colectivos que recibió los disparos transportaba a la prensa que cubre la gira proselitista por el sur del país. El líder del Partido de los Trabajadores acusó a grupos “fascistas”.

PRUEBA. Los medios de comunicación brasileños difundieron la imagen del colectivo con uno de los orificios de bala.
PRUEBA. Los medios de comunicación brasileños difundieron la imagen del colectivo con uno de los orificios de bala.
Brasilia - Dos de los tres ómnibus que integran la caravana proselitista con la que Luiz Inácio Lula da Silva se trasladaba por el sur de Brasil fue blanco de disparos, denunció el propio expresidente, que al cierre de esta edición adjudicó el ataque a grupos "fascistas".

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) agregó en la red social Twitter que uno de los colectivos que fue agredido es el que transportaba a los periodistas que cubren su gira.

"Esperamos que quien está en el Gobierno estadual y federal, sea golpista o no, asuma responsabilidades. Atacaron el autobús en el que estaba la prensa", denunció. "Si creen que haciendo eso nos van a asustar, fueron engañados. Nos va a motivar. No podemos permitir que después del nazismo esos grupos fascistas puedan hacer lo que quieran", agregó.

De acuerdo con el diario O Estado do Sao Paulo, uno de los vehículos recibió tres tiros. Uno de los disparos "perforó la latería y otros alcanzaron uno de las ventanillas", informó en su edición digital. El autobús llevaba a periodistas de blogs de izquierda y periodistas extranjeros. Al menos un argentino y un alemán estaban a bordo, según sus fuentes. Asimismo, encontraron clavos en los neumáticos. El otro autobús, que recibió un solo impacto, llevaba invitados.

La Policía militar de Paraná, estado gobernado por Beto Richa, aliado del presidente Michel Temer, dijo que abrió una investigación y que ordenó la realización de pericias en los vehículos alcanzados por los disparos.

En toda la gira iniciada el 19 de este mes por los tres estados del sur del país, Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, los vehículos fueron hostilizados en pequeños poblados por productores rurales identificados con el juez Sérgio Moro, a cargo de la operación "Lava Jato", y el precandidato presidencial ultraderechista Jair Bolsonaro. El domingo pasado manifestantes arrojaron huevos y piedras a los colectivos y rompieron una ventana del vehículo en el que viajaba el exmandatario. "Nunca vi algo tan salvaje como estamos viendo ahora, de un grupo de personas que esperan en las rotondas con palos, piedras, bombas de estruendo para intentar evitar que nuestra caravana llegue a su destino", dijo Lula.

"Lo que está ocurriendo en la caravana de Lula es muy grave", advirtió por su parte Dilma Rousseff el lunes en una conferencia de prensa con medios internacionales en Rio de Janeiro. "Vine aquí a denunciar lo que puede ocurrir en la campaña electoral: un baño de violencia contra nosotros", añadió la expresidenta, destituida en 2016 por el Congreso y remplazada por el que era su vicepresidente, el conservador Michel Temer.

Rousseff acusó de la violencia a milicias parapoliciales supuestamente vinculadas con la "extrema derecha" que emergió en Brasil desde el "golpe" que la sacó del poder, y que relacionó también con el reciente asesinato en Rio de la concejal de izquierda Marielle Franco, que abogaba por la igualdad racial y de género.

Rousseff hizo estas declaraciones el mismo día en que un tribunal de apelaciones ratificó la condena a 12 años y un mes de prisión a Lula por recibir un departamento de una constructora a cambio de favores, al rechazar las apelaciones presentadas por su defensa. Esa decisión acerca más a la prisión a Lula, que es el favorito para las elecciones de octubre según todos los sondeos, pero también uno de los políticos con mayor índice de rechazo en Brasil.

Agencias EFE y ANSA


y Ámbito Financiero

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