4 de diciembre 2008 - 00:00

Visto, oído, comentado

Osvaldo Granados y Rodolfo Arias, dos fundadores del diario, con Orlando Vignatti.
Osvaldo Granados y Rodolfo Arias, dos fundadores del diario, con Orlando Vignatti.
Casi un millar de invitados estuvieron hasta la madrugada de ayer en el Roof Garden del Hotel Alvear en el festejo del 32o aniversario de Ambito Financiero. Se vio, oyó y comentó de todo:

 A Cobos le preguntaron qué pensaba de la batería de medidas anunciada la semana última por la Presidente. Lapidario, las calificó de «chasquibún: son puro ruido». Durísimo.

 Redrado y De Mendiguren bromeaban sobre la necesidad (o no) de subir el tipo de cambio. El titular del Central le decía al hombre de la UIA: «Vos siempre hablás de 'tipo de cambio real', no de devaluar», a lo que el industrial respondía: «No hablo más de devaluación; ya lo hice antes, todos se beneficiaron de los efectos de la medida, pero el que quedó para la historia como el 'devaluador' fui yo; ahora, que el héroe sea otro».

 Russo explicaba con un breve «se nos cayeron piezas clave» el bajón de su equipo, que pocas semanas atrás parecía el candidato obligado al campeonato. Calificó de «fundamentales» las ausencias de Sebastián Méndez y de Bernardo Romeo no sólo por su juego, sino también por lo que aportan, y admitió estar «muy preocupado» por el futuro en el fútbol de ambos, por lo complicado de sus respectivas lesiones.

 Lorenzetti explicó a varios de sus contertulios las razones del dictamen conocido ayer respecto de la (no) liberación de los delincuentes menores de edad, «dando vuelta» un fallo de la Cámara de Casación que ordenaba dejarlos en libertad de manera casi automática. El dictamen de la Corte ahora pone la carga en la política («hay que modificar la legislación; mientras tanto, se aplica la vigente; no se podía declarar inconstitucional la actual ley, porque implicaba abrir las puertas de todos los institutos de menores de manera automática»), no en lo judicial.

 A otro hombre de la Justicia, el juez en lo penal económico López Biscayart, le dijeron que tras la moratoria fiscal y la anulación de las causas por defraudación al fisco, iba a quedarse sin trabajo. «Algo siempre hay...», respondió entre risas propias y de sus interlocutores.

 Rattazzi, habitualmente jovial, no ocultaba su preocupación por la situación de la industria. «Hoy hubo reunión en la UIA y nos turnábamos para contar desgracias. Al que no le había caído 30% la producción tuvo que suspender gente o pensaba en cómo pasar la crisis sin despedir. Está todo muy complicado...»

 A Borger y Donzis -que charlaban con el vice de la DAIA, Angel Schindel, y el ex presidente José Hercman- les pedían que explicaran el episodio de esa tarde, una supuesta promesa de Aníbal Fernández a una delegación de dirigentes judíos de Estados Unidos sobre el corte de vínculos comerciales con Irán, desmentida luego por el funcionario. Ambos coincidieron: «Fernández no dijo nada de lo que le atribuyó algún asistente a la reunión; quizás fue un error de traducción...» Donzis agregó que «el comercio con Irán era de u$s 1.000 millones anuales, cayó a u$s 100 millones después del atentado contra AMIA, y hoy andará en los u$s 400 millones, que es demasiado».

 Ibarra venía de la Legislatura con la versión de que Macri quería volver a la carga con el rechazado impuesto a las tarjetas de crédito. Rodríguez Larreta le aseguró: «Nosotros no tenemos que mandar modificaciones; ustedes estudian los cambios», y lo que parecía un enfrentamiento derivó en una charla amistosa, de la que participaron también otros macristas.

 Rodolfo Arias y Osvaldo «Bebo» Granados fueron dos de los socios que acompañaron a Julio Ramos en la creación de Ambito Financiero hace 32 años. Su presencia en la fiesta del martes fue un acto de justicia para esos pioneros y -en sus personas- un homenaje para el fundador de un opúsculo de ocho páginas que con el tiempo se convirtió en uno de los diarios más influyentes de la Argentina.

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