30 de julio 2009 - 00:00

Viuda de escritor descoloca a Putin

 Moscú - Vladimir Putin recibió un inusual rechazo público de la viuda de Alexander Solzhenitsyn por usar el término «propaganda» al discutir la obra «El Archipiélago Gulag», donde el autor relata la vida en los campos soviéticos de trabajo forzado.

El primer ministro, descendiente de un mundo soviético en que la inteligencia censuró las obras de Solzhenitsyn durante la mayor parte de su vida, dijo que sólo había querido elogiar su libro cuando propuso que el relato de los horrores vividos en los campos fuera incluido en el programa escolar ruso.

La palabra elegida, sin embargo, puede ser un tema sensible. En la Rusia soviética, los líderes comunistas veían la «propaganda» como un arma saludable para usar contra los enemigos del Estado. Pero para éstos, entre los que se encontraba Solzhenitsyn, era un mal que debía ser combatido.

«En pocos días se recordará un año de la muerte de Alexander Isayevich Solzhenitsyn», comenzó Putin, dando la bienvenida a Natalya Solzhenitsyna a su oficina. «Teniendo esto en cuenta, me gustaría volver hoy al tema que hemos discutido con Alexander Isayevich, la propaganda de su trabajo, su estudio», continuó el líder ruso.

La viuda de Solzhenitsyn aparentemente no estuvo de acuerdo. «Diría más estudio que propaganda», interrumpió, de acuerdo a una transcripción publicada en la página web del Gobierno, www.government.ru. «Aprender es mejor que hacer propaganda», agregó.

Putin se corrigió rápidamente. «Aprender de su herencia literaria», señaló.

Solzhenitsyn, un patriota que respetó a Putin por sus esfuerzos de restaurar el poder de Rusia, murió a los 89 años.

«Creo que incorporar en las escuelas, incluso en las más avanzadas, todo un volumen de 'El Archipiélago Gulag' no es algo realista. Sólo provocará protestas juveniles. Es muy fácil promover protestas si uno presiona demasiado», dijo Solzhenitsyna a Putin.

Solzhenitsyna dijo que una o dos lecciones deberían alcanzar «para reavivar» los corazones de los estudiantes. «Sería algo bueno para nuestra historia. Si pretendemos que las purgas nunca ocurrieron o que fueron 'excesos necesarios', como dicen algunos, nunca más avanzaremos. Seguiremos danzando sobre nuestras ruinas», dijo Solzhenitsyna.

Agencia Reuters