22 de febrero 2010 - 00:00

Voto 37 perturba a kirchneristas y opositores por control del Senado

Miguel Pichetto
Miguel Pichetto
La pelea por el control del Senado se definirá en las próximas 48 horas con un dato que perturba tanto a oficialistas como a opositores: el correntino José Roldán todavía no confirmó si acatará las presiones del Gobierno nacional y de su gobernador, Ricardo Colombi, o se sumará al acuerdo de bloques opositores para dominar la mayoría de las comisiones de la Cámara alta.

Mañana a las 12, en la reunión de Labor Parlamentaria, kirchneristas y opositores pondrán todas las cartas sobre la mesa de cara a la sesión preparatoria del miércoles, donde se elegirán las autoridades de la Cámara. Por primera vez, a menos de una semana del discurso de Cristina de Kirchner en el inicio de las sesiones ordinarias del 1 de marzo, no existe en el Senado un preacuerdo sobre el reparto de cargos. El jefe de la bancada oficialista, Miguel Pichetto, ya advirtió que no prestará su conformidad para que la oposición tenga mayoría propia en las 25 comisiones y que el conflicto deberá dirimirse en el recinto el miércoles.

Ese día, en la sesión preparatoria, se conocerá la postura del correntino Roldán, quien no les atiende el teléfono ni a radicales ni a kirchneristas. Su gobernador, Ricardo Colombi, pidió a la Casa Rosada una urgente refinanciación de la deuda provincial y además envío de fondos para poder afrontar los auementos de sueldos derivados de la paritaria docente. Colombi, un radical orgánico convertido al kirchnerismo después de haber sido apoyado en la campaña por Gerardo Morales y Elisa Carrió, no logró convencer ni a Nito Artaza ni a Josefina Maebe de apoyar al oficialismo en la crucial sesión del miércoles, pero el voto de Roldán todavía no está definido.

Todavía está fresca la amarga sorpresa que la radical correntina Dora Sánchez le dio a la oposición en el Senado durante la votación de la nueva ley de medios, argumentando que votaba junto al Gobierno para ayudar a paliar la complicada situación financiera de su provincia. La decisión del kirchnerismo de operar ahora sobre Roldán tendría un doble efecto devastador sobre la oposición: no sólo evitaría que el oficialismo pierda el control de todas las comisiones en el Senado, sino que abriría un nuevo frente de tormenta entre la UCR y Julio Cobos. Es que Roldán ingresó al Senado por el Frente de Todos que encabezaba el cobista Arturo Colombi, quien también ejercía un padrinazgo político sobre la Sánchez.

Hasta ayer, los bloques opositores aseguraban contar con 37 votos propios, el piso mínimo de bancas necesarias para alcanzar el quórum. En ese número incluían al enigmático Roldán y a la cordobesa Norma Morandini, quien todavía no juró su cargo de legisladora nacional. Para asegurarse el quórum, radicales, peronistas disidentes, socialistas y cívicos invocan el artículo 8 del Reglamento del Honorable Senado de la Nación: «Los senadores electos forman quórum para la consideración de sus títulos, pero no pueden votar en los propios». Esto significa que Morandini, pese a no haber jurado su banca, podría aportar quórum en la sesión preparatoria del miércoles.

La oposición todavía no logró exhibir el acta con la firma de los 37 senadores necesarios para alcanzar el quórum y arrebatarle el control del Senado al oficialismo. El nuevo esquema dejaría a los antikirchneristas con 14 de las 25 comisiones permanentes de la Cámara alta.

A pesar del reclamo del Peronismo Federal, la presidencia provisional -segundo escalón en caso de acefalía presidencial-quedaría ratificada en manos del oficialista José Pampuro.

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