4 de agosto 2009 - 00:00

Vuelve Carrió en el peor momento de su acuerdo con UCR

Elisa Carrió
Elisa Carrió
Mientras el radical Gerardo Morales continúa en sus intentos por mantener unido el Acuerdo Cívico y Social, el brazo de esa alianza que dirige Elisa Carrió, la Coalición Cívica, comunicó ayer que dio definitivamente por cerrado el diálogo político convocado por Cristina de Kirchner. A esa ronda de conversaciones concurrieron Morales y Margarita Stolbizer, en contra de las instrucciones de Carrió que siempre rechazó la convocatoria del Gobierno.

Ayer, la Mesa Nacional de la Coalición emitió una declaración donde «reitera la posición asumida por sus bloques de Diputados y Senadores en la reunión del 21 de julio de 2009 en la que se sostuvo que el diálogo que debe darse entre las fuerzas políticas para encontrar consensos sobre políticas públicas es en el Parlamento nacional». Fue un mensaje claro a los radicales y a Stolbizer como para preparar la discusión que se iniciará en esa fuerza a partir del viernes, cuando Carrió regrese de las vacaciones que tomó con su familia.

Morales la espera junto al socialista santafesino Rubén Giustiniani para organizar una mesa de conducción nacional del Acuerdo Cívico y Social. Por ahora hay dos lugares asegurados, el de Morales y el de Giustiniani, y sólo falta que Carrió acepte organizar un cuerpo que comande esa sociedad política en todo el país.

Pero ayer la declaración de la Coalición Cívica dando el portazo final al diálogo con el Gobierno del que participaron radicales, socialistas, cobistas y el GEN de Stolbizer dejó mal parados a esos partidos.

El comunicado de la Coalición no hizo otra cosa que reformar la postura inicial de Carrió cuando se negó a concurrir a la Casa Rosada: «Quedó absolutamente demostrado que lo convocado por el Poder Ejecutivo fue un simulacro de diálogo que sólo sirvió para que el oficialismo intentara reposicionarse luego de su derrota electoral».

Realidad

El problema es que la realidad por ahora le da la razón a la fuerza que lidera Carrió: «Las declaraciones sobre la negativa a la modificación de la integración del Consejo de la Magistratura, así como la negativa a la rebaja de las retenciones agropecuarias y el manejo discrecional de la ONCCA más el intento por mantener los superpoderes con un proyecto tramposo, y la reafirmación de la política sobre el INDEC, durante el desarrollo del pseudodiálogo, son una clara manifestación de que el Poder Ejecutivo no tiene la más mínima intención de producir modificaciones de fondo al modelo que hace apenas un mes condenara la mayoría de los argentinos», dijeron. Por ahora, todos esos postulados parecen haberse cumplido.

En lo inmediato, sólo la pelea por derogar el decreto que dispuso incrementos tarifarios en el gas parece unir los criterios de la UCR y la Coalición Cívica. Pero aunque Morales siga reuniéndose con diputados y senadores de los dos bloques para intentar mantener la unidad, el futuro de los socios que lograron un bloque de 78 diputados tras la última elección parece incierto.

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