9 de febrero 2015 - 00:11

Vuelve la Magistratura y define vacantes decisivas

Esta semana volverán las cuestiones de peso en el Consejo de la Magistratura, terreno en el cual el oficialismo lleva adelante su contienda con el Poder Judicial. El avance en los concursos de la Cámara Federal porteña y de la Casación Penal federal llevarán al kirchnerismo a medir fuerzas con los opositores en el cuerpo colegiado. Se trata de dos instancias estratégicas ya que es donde se revisan los fallos de los expedientes más sensibles para el poder político y el económico.

En la Cámara Federal está en juego una vacante que actualmente ocupa Eduardo Farah, camarista que el oficialismo entiende como hostil y que tiene presencia en ambas salas. Para ese cargo están posicionados el juez penal tributario Javier López Bizcayart y el actual juez federal Sebastián Casanello, que el pasado viernes citó a indagatoria al empresario kirchnerista Lázaro Báez.

Por otra parte, el concurso de la Casación todavía no tiene terna, pero las negociaciones serán inminentes porque el máximo tribunal ofrece, a diferencia de la segunda instancia, cuatro vacantes. Para aprobar las ternas se requiere de los 2/3 del plenario. En la oposición la intención -impulsada por los jueces- es la de lograr al menos tres vacantes de las cuatro que aparecen en la Casación.

En el listado de ese concurso hay pocos candidatos cercanos al oficialismo. El más afín es Marcelo Ferrante, que actualmente es uno de los hombres de confianza de la procuradora Alejandra Gils Carbó.

En tanto, desde la oposición aparecen con buenas chances de respaldo el juez Diego Barroetaveña (cercano a Luis Cabral) y el abogado Guillermo Yacobucci. En ese mismo concurso participa Maximiliano Rusconi, que actualmente representa al técnico Diego Lagomarsino en el caso Nisman.

El concurso de la Cámara Federal sólo presenta una vacante y para el Gobierno tiene alto hándicap porque la puja por esa silla expresa el debate actual por la reforma de los organismos de inteligencia y el intento del oficialismo por limitar el contacto entre la clandestinidad y ciertos estudios jurídicos, lógica en la cual ubican a Farah que de avanzar el concurso sólo quedaría en la Sala I.

La próxima disputa que promete intercambios de alto voltaje es cuando el kirchnerismo revele su proyecto para crear un cuerpo médico especial que esté a cargo de las pericias psico-físicas de los jueces en un intento, según explican en ese bloque, de lograr mayor celeridad en esos estudios médicos.

La sesión de la Comisión de Selección que controla el oficialismo volvió a exhibir cruces con los jueces cuando Luis Cabral sostuvo que la terna no se había configurado a reglamento. El magistrado se quejó de que el orden del día para trabajar en la comisión no había sido comunicado con la anterioridad correspondiente; tampoco así el informe que lo acompaña.

El radicalismo volvió a exhibir sus reparos para con Casanello, a quien ya habían criticado duramente cuando este fue nombrado juez de primera instancia. El diputado Gustavo Valdez apuntó que la normativa le impide a los jueces participar de otro concurso cuando hayan sido nombrados y no cumplido los tres años en el cargo. "Casanello fue designado el 5 de noviembre de 2012", dijo el diputado.

Pero más tarde Cabral explicó que "Casanello se inscribió cuando no existía esa limitación en el concurso" aunque después se mostró contrario al dictamen, al considerar que "no existen fundamentaciones del porqué de las modificaciones: por qué se sube a algunos y se baja a otros".

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