2 de abril 2013 - 00:00

Vuelve Massa con nuevo dead line

Sergio Massa
Sergio Massa
Sergio Massa regresará esta semana a la Argentina. Todavía no es tiempo de definiciones electorales, el primer dead line del intendente será recién el 13 de mayo. Sin embargo, en el péndulo político que anima desde el verano pasado, el intendente se encuentra por ahora alejado del inminente anuncio de una candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, ya sea por fuera o por dentro del Frente para la Victoria para las elecciones de octubre. Un grupo de empresarios le acercó antes de partir hacia Colombia, Uruguay y Estados Unidos un focus group con conclusiones tajantes: "En las elecciones legislativas de octubre la pelea es kirchnerismo o antikirchnerismo. Pero el votante percibe que Massa es el futuro del peronismo". El mensaje lo alteró y le cambió el enfoque pese a otras encuestas que le atribuyen más de 40 puntos de intención de voto, aun sin haber comenzado una campaña y mañatando sus discursos a los ejes de la gestión en Tigre.

A los tecnócratas de la opinión pública y exégetas de las contiendas electorales se sumó un factor mucho más cercano y sanguíneo para el exjefe de Gabinete. Su mesa chica familiar y sus amigos que no transitan la política le piden que transite 2013 en paz, al margen de una campaña que se anticipa feroz y desgastante. Se trata de la última elección legislativa de Cristina de Kirchner antes del final de su mandato y la Casa Rosada planteará la contienda casi como la batalla final por la subsistencia del "modelo" más allá de 2015. Los comicios clausurarán definitivamente, o reabrirán intempestivamente, el debate por la reforma constitucional y un eventual tercer mandato de la Presidente, el cuarto del kirchnerismo.

En Tigre no logran salir de la ambigüedad y razonan que la pelea por una banca en el Congreso no vale la pena para enfrentar tamaña parafernalia oficialista dispuesta a ganar la mayoría en octubre. Es la contradiccón entre el escenario estrictamente bonaerense, la prioridad para Massa, y la política nacional. Incluso, desde el Frente Renovador del intendente, evalúan como un factor contraproducente quedar condenados al ostracismo de una banca en la Cámara de Diputados durante dos años.

La gira por Estados Unidos que cierra en el momento de máxima tensión entre Cristina de Kirchner y Daniel Scioli también revela el equilibrio inestable que intenta ensayar Massa. El domingo por la noche cenó en Detroit con un grupo de empresarios. Evitó definiciones políticas y se abocó a comentar aspectos de gestión: llamó a licitación para la construcción de un nuevo estadio y para la construcción del nuevo distrito de remeros. Rearmó la agenda local, y a los empresarios estadounidenses les aseguró que la localidad de Pacheco, donde se concentra el mercado automotor, será "la Detroit de la Argentina".

En sus últimas reuniones con el grupo de 15 intendentes afines, donde comulgan los peronistas Joaquín de la Torre (San Miguel), Luis Andreotti (San Fernando) y el radical José Eseverri (Olavarría), entre otros, no cerró ninguna puerta pero advirtió: "Nosotros seguimos evaluando la situación porque nuestra consigna es tratar de cuidar al peronismo bonaerense". Surgió una vez más la contradicción entre lo bonaerense y lo nacional. Entre gestionar, su pasión, en Tigre, y el sopor de dos años de una banca legislativa. Los jefes comunales comprenden el dilema y por ahora se dedican a discutir problemáticas distritales y seccionales. Los macroarmadores del peronismo disidente, como José Manuel de la Sota, Hugo Moyano o Roberto Lavagna, estos últimos dos despojados de cargos electivos, presionan para discutir todo. Por ahora el massismo no estará presente en la cumbre que el gobernador de Córdoba organiza en su provincia para medir fuerzas con la Casa Rosada. Sin embargo, el tigrense tampoco firmó la solicitada en apoyo de Scioli por el conflicto docente y tampoco se manifestó en relación con una eventual reforma constitucional. Además, pese a la desmentida de ayer del peronista conservador Francisco de Narváez, Massa está convencido del acuerdo de este diputado con Scioli para sumar legisladores propios en la clandestinidad en el próximo turno electoral. Otro escenario que le impediría una reconstrucción ordenada del peronismo bonaerense más allá del kirchnerismo.

El primer dead line del intendente será el 13 de mayo, dentro de apenas 51 días. De acuerdo con el cronograma electoral 2013, ese lunes vence el plazo para que el Poder Ejecutivo convoque a primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. Sin embargo, Massa cree que tendría más sentido una primaria a nivel PJ para discutir internamente la conducción del partido y no sólo candidaturas a nivel nacional.

Dejá tu comentario