29 de diciembre 2011 - 00:00

“Watersex”: dicen que Nixon fue amante de un banquero

El nombre de Nixon se asocia de manera inmediata al Watergate, aunque los que salieron ahora a la luz no fueron aspectos de su política, sino de su vida privada.
El nombre de Nixon se asocia de manera inmediata al Watergate, aunque los que salieron ahora a la luz no fueron aspectos de su política, sino de su vida privada.
Washington - Richard Nixon y Watergate es una asociaciación inevitable. Pero surgieron ahora detalles de la vida privada del expresidente para comidilla de sus detractores: se afirma que mantuvo una relación homosexual con el banquero Charles «Bebe» Rebozo, presuntamente conectado con redes mafiosas, según un nuevo libro que se publicará en Estados Unidos en enero.

«Nixons darkest secrets: the inside story of Americas most troubled president», del veterano corresponsal de la Casa Blanca Don Fulsom, retrata la supuesta «relación turbulenta» del exmandatario con su cercano amigo Rebozo, de origen cubano, según informó ayer el diario Huffington Post en su edición digital.

La acusación es especialmente chocante dada la fama de homófobo que cosechó Nixon durante su presidencia (1969-1974). Cuando uno de los asesores de su predecesor, el expresidente Lyndon Johnson, fue hallado manteniendo relaciones con un marinero, Nixon lo llamó «enfermo» y opinó que ese tipo de personas «no pueden ocupar posiciones que requieran de confianza», señala el libro.

La amistad de Nixon y Rebozo era muy conocida durante sus años en la Casa Blanca, y el mandatario solía organizar vacaciones en la residencia del banquero en Key Biscayne (Florida), tanto con su esposa Pat como sin ella.

Según el FBI, Rebozo mantuvo cercanos lazos con dos de los mayores capos de la mafia de la década de 1960, Santo Trafficante y Alfred «Big Al» Polizzi.

Para escribir el libro, Fulsom recurrió a informes oficiales y entrevistó a antiguos funcionarios de la Casa Blanca y a excongresistas estadounidenses, según indica la editorial, Thomas Dunne Books, en su página web.

El libro también eleva a un nuevo nivel la imagen de misógino que rodeaba al líder que dimitió por el escándalo del Watergate, al asegurar que Nixon maltrataba a su mujer.

Además, sostiene que el presidente tenía un problema con la bebida y que sus asesores más cercanos se referían a él como «nuestro borracho».

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