Serena se quedó con el título en dobles y en singles. Por un lado, se cobró revancha de la final perdida el año pasado con su hermana, con quien, por el otro, refrendó la conquista de 2008.
Las hermanas Williams se apoderaron del césped más famoso del mundo. Salvo en la final de 2006, protagonizada por la francesa Amelie Mauresmo y la belga Justine Henin, siempre Venus, Serena o ambas se encargaron de animar finales desde 2000 hasta la actualidad.
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En esta ocasión, la menor de las Williams conquistó el sábado la Catedral al derrotar a su hermana por 7-6 (3) y 6-2. Fue su tercer título tras los obtenidos en 2002 y 2003 y su 11° trofeo de Grand Slam. «No sé qué más tengo que hacer para ser la número 1, pero ya no me importa. Estoy feliz así, estoy contenta, y no estoy supermotivada especialmente por volver a ser la número 1».
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