7 de septiembre 2011 - 00:00

Y Messi fue feliz

La cara de felicidad de Lionel Messi en el festejo con José Sosa, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María, sus socios en el ataque argentino.
La cara de felicidad de Lionel Messi en el festejo con José Sosa, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María, sus socios en el ataque argentino.
Alejandro Sabella parece haber encontrado la fórmula para que Lionel Messi rinda como en el Barcelona y no fue recrear el esquema del equipo español, sino rodearlo de «socios» que toquen la misma cuerda que él.

En el partido ante Venezuela intentó con «Lucho» González y si bien hubo algunos encuentros no quedó del todo conforme, por lo que ayer sus socios fueron José Sosa y Ángel Di María y se pudo ver al mejor Messi, generando un gol notorio y habilitando a Higuaín en otro. No hizo goles, pero se lo vio feliz. Cómodo con la libertad de jugar por todo el frente de ataque porque en la Selección todos tuvieron posiciones fijas, menos él.

La Selección jugó un gran primer tiempo y aunque en el segundo tuvo 20 minutos de sufrimiento, con viejos errores defensivos, completó una actuación más que aceptable y se ve la idea táctica del técnico, que paró al estilo de los equipos europeos de primera línea un 3-3-3-1, con Gonzalo Higuaín como único delantero y con tres volantes creativos, que lo acompañaron llegando desde atrás.

El partido se definió en dos minutos, entre los 24 y los 26 del primer tiempo, cuando el dominio de Argentina se cristalizó en goles. Primero con Gonzalo Higuaín definiendo ante la salida del arquero un pase milimétrico de Messi y después con el notable gol que definió Di María de rebote, pero que fue todo de Messi, quien tomó la pelota en la mitad de la cancha y llegó al área luego de eludir cuatro rivales, le amagó a un quinto que no salió y remató cruzado. La tocó el arquero nigeriano y aseguró Di María.

Después vinieron las complicaciones con el gol de Obasi ante la única falla individual de Demichelis y los miedos porque la espalda de Zabaleta era una invitación a atacar, pero en un contraataque Uwa Elderson la metió en contra y terminando con la reacción. Hay mucho para arreglar, pero se está en el buen camino y Messi, con este esquema fue feliz.