El sondeo, realizado por la Universidad Quinnipiac, sitúa a Clinton con un 43% de apoyo en Florida frente al 42% de Trump, unos porcentajes que se repiten para ambos en Pensilvania.
En cuanto a Ohio, el magnate republicano obtiene un 43% de respaldo y la exsecretaria de Estado un 39%, de acuerdo con la encuesta, realizada del 27 de abril al 8 de mayo a más de 1.000 votantes en cada estado y cuyo margen de error es de alrededor de tres puntos porcentuales.
Desde 1960, ningún candidato llegó a la Casa Blanca sin ganar al menos dos de esos estados.
Un candidato requiere 270 votos de los colegios electores para ganar la presidencia, pero con muchos estados ya definidos por uno y otro partido, la pelea se resume a algunas contiendas clave.
"A seis meses de la elección, la carrera presidencial entre Hillary Clinton y Donald Trump en los tres estados más cruciales -Florida, Ohio y Pensilvania- está muy reñida", dijo el subdirector de la encuesta, Peter Brown.
Subrayó que en este momento Trump está mejor situado en Pensilvania de lo que estuvieron en su día los candidatos republicanos a la Casa Blanca en 2008 y 2012, John McCain y Mitt Romney, respectivamente.
En otra señal de una inusual carrera presidencial, ambos aspirantes cosechan altos niveles de impopularidad, pero son un poco más altos para Trump. Ambos tienen una diferencia negativa entre quienes los apoyan y quienes los rechazan, rondando los -20 puntos. Son "cifras terribles", dijo Tim Malloy, subdirector del sondeo.
La encuesta también encontró que el senador Bernie Sanders, el "demócrata socialista" que galvanizó a los jóvenes con su discurso anti-elitista, vencería a Trump en los tres estados si fuera el candidato demócrata.
En Ohio, Pensilvania y Florida, y por amplios márgenes, los votantes consideran que Clinton es más inteligente que Trump. Sin embargo, los votantes de Florida y Ohio creen que el multimillonario haría un mejor trabajo que la ex primera dama en la Casa Blanca en temas como la gestión de la economía y la lucha contra el terrorismo.
A Trump le faltan menos de 200 delegados que sumen los 1.237 necesarios para convertirse oficialmente en el candidato presidencial republicano y, sin rivales en el camino tras la retirada de Ted Cruz y John Kasich, la única incógnita pendiente es en qué momento llegará a esa cifra.
| Agencias EFE y AFP |

