14 de marzo 2017 - 00:00

Ya es oficial: por el “brexit”, Escocia insiste con la independencia

La jefa del Ejecutivo nacionalista, Nicola Sturgeon, intenta capitalizar el creciente malestar por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, cuyas tratativas están a punto de activarse.

Anuncio. Nicola Sturgeon confirmó ayer que buscará la independencia.
Anuncio. Nicola Sturgeon confirmó ayer que buscará la independencia.
Londres - El Gobierno escocés pidió ayer un segundo referendo de independencia para Escocia en 2018 o 2019 ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con la primera ministra británica, Theresa May, sobre los términos del "brexit".

La jefa del Gobierno regional de Escocia, Nicola Sturgeon, dijo que la semana próxima solicitará autorización al Parlamento de Edimburgo para obtener del Ejecutivo de Londres una orden que permita al Legislativo escocés definir la convocatoria del plebiscito.

Las declaraciones de Sturgeon fueron en vísperas de que May invoque el artículo 50 del Tratado de Lisboa, lo que iniciará los dos años de negociación con Bruselas para la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE). Horas después del anuncio de la líder escocesa, la Cámara de los Comunes dio luz verde para activar el proceso formal de divorcio del bloque (ver nota aparte).

Según Sturgeon, el referendo de independencia, que debe ser aprobado por el Gobierno y el Parlamento de Londres, debería celebrarse "entre el otoño (boreal) de 2018 y la primavera (boreal) de 2019", cuando las opciones sobre el "brexit" estén "más claras que ahora", pero "antes de que sea demasiado tarde" para que los escoceses decidan su destino.

En su opinión, si Escocia no se pronuncia "sobre la relación que quiere" antes de que Reino Unido salga del bloque, en principio a mediados de 2019, se enfrentará a "un largo período fuera, no sólo de la UE sino también del mercado único".

En una rueda de prensa en Bute House, su residencia oficial en Edimburgo, la nacionalista Sturgeon acusó a la conservadora May de responder con un "muro de intransigencia" a su oferta de negociar la permanencia de Escocia en el mercado europeo.

En tanto, socios de la UE advirtieron a Escocia que si pretende secesionarse va a tener que esperar y solicitar el ingreso para volver a entrar al bloque. El ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, dijo que si los escoceses optaban por la independencia, deberían "ponerse en la fila".

En el referendo sobre la independencia de Escocia de 2014, el 55% de los escoceses votó a favor de permanecer en Reino Unido, entre otras cosas ante la incertidumbre sobre lo qué sucedería con la economía si se separaban. Desde entonces, el precio del crudo cayó a la mitad y los ingresos tributarios aportados por la industria petrolífera se redujeron en dos tercios. Son muchos los sectores que dependen del petróleo, como la hostelería y la gastronomía.

A pesar de ese descenso en los ingresos, el Gobierno escocés quiere volver a intentar conseguir la independencia. Pero, ¿puede Escocia sobrevivir sin la economía británica? Al fin y al cabo, dos tercios de las exportaciones escocesas van al resto de Reino Unido.

Las cifras macroeconómicas tampoco indican que a Escocia vaya a irle mejor en solitario. En 2015, el crecimiento de su PBI supuso sólo un tercio del nivel medio del conjunto de Reino Unido.

Agencias EFE y DPA

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