10 de octubre 2017 - 00:00

“Ya perdimos”, campaña K para impugnar comicio

Taiana, Moreau y la dirigencia kirchnerista denunciaron irregularidades de cara a la elección del domingo 22 para atenuar efecto de una eventual derrota ante Cambiemos. Cristina, con acto en Escobar.

Candidata. Cristina encabezó un acto en Escobar y le pidió al presidente Mauricio Macri que se ocupe de las “listas de los supermercados y de los remedios”. Esta semana irá también a Merlo.
Candidata. Cristina encabezó un acto en Escobar y le pidió al presidente Mauricio Macri que se ocupe de las “listas de los supermercados y de los remedios”. Esta semana irá también a Merlo.
Paranoia electoral y contra-operaciones a través de encuestas. El kirchnerismo insistió ayer con la campaña sui géneris "Ya perdimos", al sembrar sospechas de fraude antes de las legislativas del domingo 22. En Unidad Ciudadana buscan, como mínimo, atenuar el impacto de una eventual derrota a través de dos operaciones: la difusión de encuestas que le dan a Esteban Bullrich una amplia ventaja sobre Cristina, casi el escenario inverso de la PASO. Y con reclamos en torno de la presunta falta de transparencia del comicio.

Ayer referentes de Unidad Ciudadana expresaron "preocupación" por la "falta de respuesta" de autoridades del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial ante una serie de presentaciones efectuadas hace más de un mes para garantizar la "transparencia" y evitar "manipulación" de datos en los comicios del 22 de octubre, en particular en la provincia de Buenos Aires. A través de una conferencia de prensa en el Instituto Patria, el candidato a senador nacional de Unidad Ciudadana, Jorge Taiana, recordó que el 4 de septiembre el kirchnerismo había hecho una presentación e iniciado acciones para lograr el acceso de las fuerzas políticas a una auditoría del software utilizado para la carga de datos del escrutinio provisorio del 13 de agosto, además del pedido de apartamiento del director de Asuntos Públicos del Correo Argentino, Alejandro Tullio, y el reemplazo de Gendarmería como fuerza habilitada para la custodia en los centros de votación.

"Queremos expresar nuestra severa preocupación ante la falta de respuesta del Poder Judicial y del poder político a las presentaciones que realizamos oportunamente para garantizar la transparencia del proceso electoral y sobre todo para evitar que vuelvan a producirse las manipulaciones que quedaron a la vista el 13 de agosto", indicó el excanciller, que estuvo acompañado por el candidato a diputado nacional Leopoldo Moreau, el diputado Rodolfo Tailhade, la abogada Graciana Peñafort y el apoderado de UC Jerónimo Ustarroz.

Taiana recalcó que el hecho reviste "particular trascendencia y seriedad" porque ya ha transcurrido "más de un mes" desde la fecha de presentación y "faltan menos de dos semanas" para las elecciones" generales. Por su parte, Moreau recordó que en la noche del 13 de agosto, la carga provisoria le otorgaba una ventaja parcial al candidato a senador nacional de Cambiemos Esteban Bullrich por sobre Cristina Kirchner, tendencia que finalmente se invirtió en el escrutinio definitivo, si bien por estrecho margen.

En ese sentido, definió lo sucedido como una "manipulación electoral que no tiene antecedentes en la historia argentina" y que significó un "agravio al proceso democrático".

Sobre el pedido de apartamiento de Tullio, exdirector nacional electoral, mencionó que el planteo se debía a que el funcionario había "piloteado estos episodios irregulares de manipulación" y que además le había confesado a Tailhade, en una conversación informal en horas de la madrugada, que "la elección la había ganado Cristina".

"Lo que significaba que la manipulación se venía practicando a consciencia y como parte de un operativo para engañar a la opinión pública", sentenció. Por otra parte, el radical kirchnerista justificó el pedido de excluir a la Gendarmería en base a un radiograma de esa fuerza del 23 de agosto pasado, en el que se disponían medidas preventivas haciéndose eco de panfletos anónimos difundidos en las redes sociales en los que se alertó sobre una "semana de agitación anti gubernamental" por parte de la "izquierda radicalizada y el kirchnerismo" entre el 25 de agosto y el 1 de septiembre (cuando se desarrolló la marcha por Santiago Maldonado).

Según Moreau, esa comunicación de la cúpula de Gendarmería a todas sus guarniciones del país reflejaba una hostilidad de la fuerza hacia el kirchnerismo, lo cual pone en tela de juicio su "parcialidad" para ser parte del control de los comicios.

Agregó que luego esa desconfianza se potenció a partir de la presencia irregular de personal de esa fuerza en universidades nacionales e incluso en la Basílica de Luján.

A su turno, Peñafort mencionó que existe una norma en el Código Electoral que "expresamente ordena que las fuerzas políticas no sólo tengan acceso al software sino además con la antelación suficiente para poder efectuar todas las comprobaciones". "Nos estamos enfrentando con el mismo esquema de trabajo. La misma fuerza de seguridad y el mismo software que ya demostró que falla", protestó la asesora del kirchnerismo.

"Nos preocupa que sigan dando procesos electorales absolutamente poco transparentes. Queremos dejar claro que la manipulación de los datos electorales está contemplada como una estrategia política. Nosotros no vamos a ser parte de ello y llamamos al resto de las fuerzas políticas a que nos acompañe", concluyó.

Cristina no participó de la conferencia de prensa y encabezó un acto en Escobar donde afirmó que no quiere más "listas negras" en la Argentina y le pidió al presidente Mauricio Macri que se ocupe en cambio de las "listas de los supermercados y de los remedios". "Yo no quiero más listas negras en mi país, yo quiero gobernantes que se ocupen de ustedes como lo hicimos nosotros, con errores y con aciertos", afirmó la expresidenta en un acto de campaña en Escobar y en referencia a la versión periodística que le adjudica al presidente Macri la confección de una nómina de 562 personalidades opositoras de distintos ámbitos.

"Los argentinos no podemos naturalizar que nos digan que un Presidente tiene una lista negra de más de 500 personas que quiere meter en un cohete y mandar a la Luna. Es muy malo esto para la democracia, para las instituciones y fundamentalmente para todos nosotros", agregó la exmandataria.

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