25 de mayo 2009 - 00:00

Ya premiaron a productoras de petróleo por u$s 300 millones

El programa Petróleo Plus puesto en vigencia en enero está dando resultado a algunas empresas productoras de crudo que aumentaron su producción en los primeros meses del año. La Secretaría de Energía habría emitido ya certificados para descontar de las retenciones a la exportación alrededor de u$s 300 millones.

Entre las empresas que incrementaron la extracción, en la comparación interanual de cada mes trascurrido, se encontrarían Pan American Energy, Total y Wintershall, las que también lograron aumentar sus saldos exportables. Al compensarse la retención sobre las exportaciones, las compañías productoras obtienen mejor precio en las ventas externas, lo que además se vio reforzado durante las últimas semanas por la suba en la cotización internacional que se mantuvo entre u$s 55 y 60 (también es cierto que a mayor valor del barril más aumentan las retenciones y disminuye relativamente la importancia de la compensación).

Insuficiente

Una estimación en que coinciden varios expertos es que por los mecanismos del programa Petróleo Plus algunas productoras están percibiendo actualmente u$s 42 por barril, un nivel que se considera aceptable para mantener el nivel de actividad, pero que en principio sería insuficiente, desde el punto de vista empresario, para emprender nuevos desarrollos o perforar pozos de exploración.

Pero esa situación agrava el conflicto entre las productoras de petróleo y las refinerías que operan en el mercado local. Ya desde principios de año, YPF refina sólo el petróleo que extrae en sus yacimientos y no le compra a terceros. Desde abril, Petrobras, con menos disponibilidad en la Argentina, también sólo estaría produciendo con el crudo propio, mientras que Esso y Shell, que no tienen extracción en el país, son las que se enfrentan con las productoras por los precios.

Las dos partes defienden sus respectivas posiciones argumentando sobre la viabilidad del negocio. «Ofrecemos el crudo a u$s 42 porque es el valor al que más o menos podemos mantener la actividad, y porque YPF paga regalías a las provincias por ese valor y nosotros no podemos pagar menos», es el criterio que plantean las productoras.

En las refinerías argumentan que «el petróleo está carísimo, las productoras llegan a pedir u$s 47,50 por barril y el negocio no cierra porque con las retenciones actuales no se pueden exportar con alguna rentabilidad los excedentes de combustibles que no se consumen en el mercado local».

Al mismo tiempo, las ventas internas de combustibles siguen en descenso y los precios están ya bastante equilibrados con el mercado internacional e incluso más altos, si se considera la carga impositiva. Esto, según las refinerías, les resta posibilidad de ajustar por precio, y lo que terminan haciendo es bajar la producción en las plantas y, en algunos casos, importar productos, porque les resultaría más conveniente.

Este conflicto entre sectores de un mismo negocio se acentúa por el sistema de retenciones a las ventas externas, y trae una consecuencia indeseable a nivel país: si se prolonga, se daría la paradoja de exportar más petróleo crudo e importar más combustibles. Todo esto, además, en un contexto de persistente caída en la producción total y en las reservas.

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