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Ya sale Macri a cobrar impuesto a las tragamonedas
Mauricio Macri
La medida ahora fue incorporada en el Código fiscal para gravar con el 8% de los ingresos brutos al producido de los juegos de azar, que en la Ciudad administra el Gobierno nacional (casinos, salas de bingo, ventas de billetes, hipódromo, tragamonedas). El macrismo lo aceptó ante el fracaso de conseguir los votos para firmar un convenio con Lotería Nacional que ampliaba las facultades del Gobierno kirchnerista sobre la actividad lúdica que se desarrolla en la Capital Federal y a la vez permitía todo tipo de ampliación de los juegos, incluidas las 1.500 tragamonedas que autorizó Néstor Kirchner en el Hipódromo de Palermo, antes de retirarse de su cargo de presidente de la Nación. A cambio, la Ciudad iba a recibir el doble de lo que actualmente se le gira por los juegos, unos $ 172 millones más que fueron incluidos en el Presupuesto. La oposición al macrismo insistió con que era mejor gravar las tragamonedas y frenar el impuestazo que había diseñado el Gobierno porteño para extender y aumentar Ingresos Brutos a distintas actividades, como los consumos con tarjetas de créditos o venta de supermercados.
Ahora, el Gobierno porteño, especialmente la agencia de Rentas de la Ciudad, debe buscar la manera de intentar cobrar el tributo, aunque sabe que nuevamente podrían aparecer reclamos judiciales para evitarlo. Es que, si bien el convenio del juego que ya habían firmado funcionarios kirchneristas, y también de la Ciudad, no corre porque no fue refrendado por la Legislatura, sigue vigente el anterior. Ese acuerdo que se llevó a cabo durante la administración de Aníbal Ibarra fue renovado automáticamente por cuatro años en 2007, ya que ninguno de los socios -Nación y Ciudad- reclamó y así especificaba el documento. Por entonces, ni Macri ni Gabriela Michetti reclamaron por un mejor porcentaje de las ganancias para la Ciudad, que, de acuerdo con la Constitución local, es la que tiene la facultad (aunque no la ejerce) de controlar y administrar todos los juegos de azar que se desarrollen en su territorio. Ante la imposibilidad de contar con el manejo del ramo totalmente, Ibarra accedió al convenio para que el distrito comenzara a percibir algún dinero de las apuestas.
Después se urdió un convenio para extender el acuerdo por 16 años con beneficio para los empresarios del rubro y el Gobierno nacional, pero por entonces el jefe de Gobierno Jorge Telerman se negó a elevarlo a la Legislatura, cuando ya Macri había sido electo para reemplazarlo. Mientras el Gobierno porteño intentará cobrar el tributo, la Ciudad seguirá recibiendo parte del producido de las apuestas de acuerdo con el convenio vigente, sin poder incrementar esa partida por el momento.


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