10 de octubre 2011 - 00:00

Zaffaroni funcional: enfría la reforma, pero sólo por ahora

Eugenio Zaffaroni
Eugenio Zaffaroni
El ministro de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni salió ayer a frenar los rumores sobre su asesoramiento en la elaboración de una reforma constitucional impulsada por el oficialismo y advirtió que no iba a hablar sobre este tema hasta después de las elecciones del 23 de octubre, para no «interferir» en la votación.

Sin negar su participación en un proyecto de reforma, Zaffaroni aseguró en declaraciones radiales que «hasta el 23 de octubre no contesto nada». El ministro del máximo tribunal argumentó que esta actitud se debía a que «nos encontramos frente a una disputa política, frente a las elecciones y eso es una fiesta. La mitad de nuestra vida la vivimos con interrupciones de regímenes constitucionales, golpes de Estado y actos de violencia, por lo que tenemos que cuidar esto y por ende no puedo interferir contestando cosas».

El asesoramiento de Zaffaroni en una posible propuesta de reforma constitucional kirchnerista disparó debates y críticas dentro del arco opositor, pero tampoco sorprendió demasiado. Hace años que es conocida la postura del ministro de la Corte a favor del sistema de gobierno de corte parlamentario en la Argentina. La reforma podría ser la oportunidad para plasmar estas ideas.

Autodefensa

Pero el magistrado no sólo salió a poner paños fríos sobre los rumores de reforma, sino que también se defendió públicamente de las críticas que le asestaron estos días desde la oposición. «De lo próximo que me van a acusar es que fui responsable del atentado de Sarajevo que determinó la Primera Guerra Mundial en 1914», ironizó Zaffaroni, y recalcó que «toda la vida» fue «militante» porque «toda persona de derecho debe serlo».

El juez respondió así a los ataques de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien lo tildó de «juez militante» y lo vinculó al diseño de un proyecto de reforma constitucional que podría incluir la reelección indefinida.

También negó actuar como un operador del Gobierno en el ámbito judicial y enfatizó que hay temas de la agenda política oficialista con los que «está de acuerdo y otros con los que no».

Después de varios meses de bajo perfil en el mundo político -escándalo mediante, debido a la presunta conexión de algunas de sus propiedades con una red prostibular-, Zaffaroni se mostró locuaz y dispuesto a intervenir nuevamente en otros temas de debate como la posible despenalización del consumo de drogas y del aborto. Respecto de esta última cuestión, el ministro destacó que merece «una discusión seria, libre de prejuicios». También recalcó que en la clase media se accede a la interrupción de los embarazos «de manera segura», situación que, según explicó, ocurre en los sectores bajos (donde usualmente se da el mayor porcentaje de muertes de mujeres), ya que sólo tienen acceso a lugares poco seguros para ellas.

El ministro además condenó en duros términos los insultos que recibió el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, semanas atrás por parte de familiares de imputados en causas por presuntos delitos de lesa humanidad cometidos durante el último Gobierno militar y enfatizó que «si los que insultaron» al titular del máximo tribunal «hoy estuvieran en el poder seguramente los jueces que imparten justicia por los derechos humanos terminarían dentro de un Falcon verde».

Dejá tu comentario