El Martín Fierro y sus cábalas: Catherine Fulop confía en no usar corpiño y Karina Mazzocco deposita su suerte en una diminuta bombacha animal print; De la Rúa sintió que lo ahogaron en 2001, mientras que ahora a Grecia la ayudan.
«A nosotros nos ahogaron, a Grecia la auxilian». Así, el ex presidente Fernando de la Rúa planteó las diferencias entre la crisis que sacude al país europeo y la que terminó con su mandato en diciembre de 2001. Sin ningún mea culpa, apuntó al FMI y a la oposición. Hasta defendió a Domingo Cavallo como su ministro, porque «era criticado por algunas medidas tendientes a reactivar la economía». Quizá la idea de incautar depósitos apuntaba a invertirlos en un proyecto productivo...
«Nosotros, en principio, no estábamos obligados a saber cuál era el origen de los aportes». Así se refirió el ministro del Interior, Florencio Randazzo, a las investigaciones que involucran a miembros de la llamada mafia de los medicamentos con los aportes a la campaña presidencial de 2007.
«Sólo tuve tres mujeres: Alicia, la madre de mis primeros cuatro hijos; María Cristina, la madre de Florencia, y Evangelina Bomparola. Las demás fueron... esparcimientos». Se lo dijo Franco Macri a Gente. ¡Pobre Flavia Palmiero!
«Si lo atacás, te piso», Humbertito Grondona defendió a su padre (el presidente de la AFA) y le respondió durísimo a Diego Maradona, haciendo que crezca el mal clima en la Selección tras la suspensión del partido en Emiratos Árabes que el técnico de la Selección quería jugar. La novela siguió.
¿Qué relación hay entre la suerte y la ropa interior? Quizá ninguna, pero parece la cábala preferida por las celebrities asistentes a la entrega de los premios Martín Fierro. Catherine Fulop dijo que como cábala le pidió a su productora que no llevara corpiño (ella tampoco lo llevó); Karina Mazzocco confesó: «Uso una bombachita muy chiquita de animal print»; y Moria Casán se sumó a la cábala suerte-partes íntimas: «... uso una colonia de santería en un lugar íntimo... ¿Se imaginan dónde?». Todo en Gente. Remató Susana Giménez en Caras, confesando que festejó el premio «en casa y en pijama».
«Yo el único idioma que hablo es el castellano, el español, y por lo tanto como presidenta de la República ustedes son casi tan necesarios como el agua de cada día porque si no, no podría comunicarme en ningún lado, y especialmente quiero agradecer también a quien me invitó, mi traductor oficial, que por ahí debe estar, profesor Walter Kerr, un genio de la traducción (aplausos). ¿Dónde estás Walter? Acá te veo, no te pongas colorado». Homenaje presidencial a ese oscuro amanuense que es el traductor. Pero los presidentes no los usan por no conocer idiomas, lo hacen porque lo imponen las reglas diplomáticas: cada mandatario habla en su idioma.
Otra reflexión presidencial sobre los idiomas: «Una de las cosas de que me he arrepentido -me he arrepentido de pocas cosas en la vida, les digo sinceramente- es no haber aprendido un idioma. Mi mamá, como todas las mamás, me mandó a guitarra, a mi hermana a piano, a mí a inglés, bueno, era la época de «los yankees go home» y entonces, estudiar inglés era casi una afrenta. Pero ahora me arrepiento, qué tontería, qué estupidez. Pero bueno, todos en algún momento hemos cometido tonterías y estupideces y ahora ya estamos un poco grandes para subsanar, además me falta el tiempo». Ni ser antiyanqui en los 70 prohibía estudiar inglés ni es tarde para la Presidente para tomar algunas clases de idiomas.
c «No cuenten conmigo, descártenme». Otro capítulo de la novela de Carlos Reutemann sobre sus aspiraciones o no aspiraciones presidenciales. La saga se inició en diciembre de 2008: «Esta vez sí vale pena». Siguió en 2009: «Si gano por un voto (en las elecciones de Santa Fe) lanzo mi candidatura para presidente». El mismo año, unos meses después, dijo que el mejor candidato era Duhalde. Pasaron unos días de esas declaraciones y lanzó su famosa frase: «Que se recontrametan la candidatura en el culo». Este año en marzo, había dicho: «Es equivocado aventurarse, pero las elecciones de 2011 me desentusiasman».
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