«Telefé» se acercó más a «Canal 13» en relación al mes pasado y quedó a pocas décimas, con 10.9 contra 11.4, lo que espera revertir en abril aunque será un mes difícil pues comienza la temporada fuerte, con el regreso de Marcelo Tinelli al canal del monopolio «Clarín». «Telefé» lo enfrentará con la hasta ahora insuficiente «Vidas robadas» (promedia 15 puntos) y unitarios a las 23.30: los lunes «La liga», los martes «CQC», los miércoles « Cirugía del alma» y reubicará «E24», «Humanos en el camino» y el periodístico pendiente con Soledad Silveyra. Poco, a simple vista, para enfrentar a la Cicciolina, Pampita, Verónica Varano, Adriana Aguirre, Florencia Gómez Córdoba, Sofía Zámolo, María Fernanda Callejón, Evangelina Anderson, Belén Francese y Natalia Fassi, entre otros. Con esto «Canal 13» apuesta a medir 30 puntos de rating todas las noches. Con un promedio acumulado de 5.2 puntos, la programación mexicanizada de «Canal 9» se ubicó en el tercer puesto con sólo novelas importadas más noticiero y Viviana Canosa. Cuarto quedó «América», con 4.2 puntos y último fue, como siempre, «Canal 7» con 0.9, Lo más visto del mes fueron los partidos de fútbol de Boca por la Copa Libertadores, por «Canal 13», con un promedio de 25.4.
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Volvió Andy Kusnetzoff a «Canal 13» con «Argentinos por su nombre» los domingos a las 21. Resultó vieja la cobertura del cacerolazo del martes pasado pues su programa se emitió cinco días más tarde, con material reiterativo que se había visto y oído hasta el cansancio. Claro que Kusnetzoff intentó el plus diferencial, aunque no alcanzó. Con un discurso que tanto resuena al de Cristina Kirchner (dijo «Qué rara la cacerola desde la 4X4»), su original programa conducido desde un auto equipado con cámaras (y no desde su 4X4 propia), mostró las siguientes escenas: el intento de ingreso a un sector cerrado al tránsito por la Policía, a la que finalmente logró burlar. Aunque con muchos años más, insistió al estilo notero rebelde de «CQC»: «Nosotros vamos a ingresar, estamos entrando por la puerta de atrás por donde ningún medio puede pasar».
El animador siguió con los intentos de originalidad para justificar además su presencia en Plaza de Mayo: «Quiero juntar a dos hombres, uno que vino por el campo y otro que vino por el Gobierno». Cada uno ofreció su descargo y Kusnetzoff los invitó a «Darse un abrazo como argentinos». Casi como Cristina ayer cuando gritó «Argentinos, los quiero mucho». Al menos Kusnetzoff se animó a decirle algo a D´Elia: «¿Por qué si te echaron del Gobierno, cuando te necesitan te llaman y venís a la Plaza? ¿Quién tiene tu teléfono celular? ¿Nestor te llama?» Para cerrar, Kusnetzoff pareció legitimar las antinomias planteadas estos días, aunque él crea que busca unir a los polos opuestos: llevó a unas chicas de San Isidro a un boliche de la zona oeste del conurbano. La misión: «pervertirlas» y para eso convocó a la instructora Nazarena Vélez. ¿Sabrá Kusnetzoff que desde los unitarios y federales los antagonismos son inherentes a los argentinos?
Sesgado el informe de «TVR» sobre el conflicto del campo, que ya desde su título rezaba «Qué hay detrás del conflicto con la oligarquía», como si se tratara de una batalla contra esa clase. Mostraban los incidentes y enfatizaban en la gente de Barrio Norte o Recoleta, mientras a los representantes de Luis D'Elía los tomaban con testimonios más o menos coherentes. Recordaban una publicidad de la dictadura con vaquitas en el campo, mostraban «La rural» en 1988 y el discurso de Raúl Alfonsín y algo peculiar; «Radio Diez al galope», con los representantes de esa emisora cabalgando junto a los miembros de la Sociedad Rural. Algo que actualmente ya no tiene sentido pues Radio Diez quedó opuesta al campo dada su alineación con el Gobierno.
Nina Peloso reapareció en el mal magazine matutino de «Telefé», «AM» y opinósobre el conflicto del campo aunque sin demasiados fundamentos. Sin embargo, qué puede esperarse de un programa donde sus conductores no dominan demasiado ningún tema con lo que, al lado de ellos, Peloso parecía ilustrada: «Es difícil este conflicto. Una cosa es la retención y la cantidad otra cosa es los pequeños y medianos productoras. Los grandes acumulan a costa de los pobres y nos encontramos con precios diferentes cada día». Hasta aquí nadie interactuó pues no se comprendía demasiado su lógica. Se la dejó hablar como en un divána ver qué asociación librepodía elaborarse. Y sirvió,pues más tarde se ordenó Peloso: «El Gobierno no tiene idea de como es tema del campo. Quiero saber si la Presidente alguna vez agarró el pico, la pala, el arado y fue a esperar lo que es el cultivo. No es sólo sembrar y ver cómo crece la plantita. Ponele que la retención está bien para que el país crezca y podamos vivir en paz, pero el tema es que no se sabe a dónde va ese dinero».
Ayer, en el mismo magazine de «Telefé», abordaron el tema desde la discusión radial entre Fernando Peña y Luis D'Elía, que tanta repercusión trajo sólo porque blanquearon ideas que ambos vienen reiterando hace años en sus discursos extremistas. Peña había abierto su diálogo en radio con la frase «Haré una nota de color, color negro, porque lo tengo a D'Elía en línea» y ese le respondió «Peña te odio a vos y a la puta oligarquía que representás». En «AM» hablaron de la carta que Peña escribió a Cristina Kirchner con críticas al Gobierno y prometieron que iría al piso para leerla. Pero nunca apareció. Mejor lo de «RSM» en relación al enfrentamiento mediático de Peña y D'Elía, pues emitieron un informe donde mostraron diferentes actitudes y actos discriminatorios, moneda corriente en TV con sólo hurgar en el archivo.
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