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31 de julio 2008 - 00:00

Colón: se bloquea autarquía con duros cruces y polémicas

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Inés Urdapilleta, presidente de la Comisión de Cultura en la Legislatura: «Creíamos que habíamos llegado a un consenso pero veo que no es así».
«Sin consenso no habrá ley de autarquía alguna, y hasta ahora no veo que haya consenso». La Presidenta de la Comisión de Cultura de la Legislatura, Inés Urdapilleta, confirmó así ayer a este diario que, por el momento, la posibilidad de que nazca el tan buscado por el oficialismo Ente Autárquico del Teatro Colón está muy lejos de concretarse.

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Si bien el gobierno Macri descontaba que la autarquía del Colón estaría aprobada antes del receso de invierno, toda una serie de disidencias entre los legisladores, además de la oposición cada vez más firme de los trabajadores del teatro (o una parte de ellos, representada por el sindicato ATE), viene frenando y postergando la sanción. En virtud de estos choques, ni siquiera han tomado parte todavía las comisiones Constitucional y de Hacienda, necesarias para la aprobación. En cuanto a los sindicalistas, si bien ATE es minoritaria en relación a Sutegba, tiene influencia decisiva sobre los cuerpos más importantes del teatro.

Hasta el momento, existen dos dictámenes: el de mayoría, donde están definidas los lineamientos generales de cómo estará constituido y cómo funcionará el Ente Autárquico, y uno de minoría con la firma única de la legisladora Patricia Walsh (MST), que propone enterrar el debate sobre la autarquía por considerarlo «inoportuno en el tiempo» y al que define como «mercantilista en su contenido y engañoso en su formulación».

Sin embargo, más allá de esta única moción opositora, tampoco existe unidad de criterios en el resto de los legisladores que apoyaron el dictamen mayoritario. Uno de los puntos de conflictos, por ejemplo, está representado por la disparidad de criterios en Coalición Cívica.

La semana pasada, hubo un cruce ríspido entre Urdapilleta y Teresa de Anchorena, por puntos tales como la elección del Director General (si se elige por concurso de antecedentes o si es nombrado directamente por el Jefe de Gobierno), o la responsabilidad en el diseño de la temporada y las contrataciones: si es competencia exclusiva del Director o si el resto del directorio (integrado por cinco miembros en total, uno de ellos representando a los trabajadores) tendrá o no poder de veto y control. Y estos no fueron los únicos puntos.

«Creíamos que había consenso», continuó ayer Urdapilleta «pero en la práctica, al discutir algunos de esos puntos, nos dimos cuenta de que todavía falta mucho para llegar a él. Y, como vale la pena recordar, estamos hablando de la mayor institución de arte del país como es el Colón, por lo cual aquí no hay ninguna urgencia para sacar una ley como ésta. Lo urgente, en cambio, es que el gobierno se ponga a trabajar en las obras de infraestructura que faltan terminar».

Más allá de que se alcance o no ese consenso sobre el que tanto hincapié hace la Presidentade la Comisión, lo cierto es que, de promulgarse, sobre el Colón podrían precipitarse nuevos malestares, ya que la planta de trabajadores, pese a haber participado de muchas de las reuniones y de haber aceptado que este último borrador del dictamen es más «adecuado» que todos los anteriores, sigue mostrándose inflexiblemente opositor a la autarquía.

Máximo Parpagnoli, vocero de ATE y uno de los históricos del teatro, acaba de manifestar: «Pese a las numerosas reuniones en la Legislatura que mantuvimos los trabajadores del Colón con los diputados advirtiéndoles sobre los riesgos de esta norma y todo lo que hasta ahora se ha hecho en pos de detener esta locura, en un alarde de autismo político y legislativo, el bloque del Pro con la más absoluta complicidad del Frente Para La Victoria y de la Coalición Cívica, y con el visto bueno del Sutegba, están empecinados en votar y sancionar esta ley que significará la muerte del Teatro Colón como institución cultural y su definitiva transformación en una empresa dedicada a la producción de espectáculos al mejor postor y en una factoría escénica multipropósito».

«Es absurdo pensar que la autarquía es una privatización encubierta» aseguró Urdapilleta. «No sé qué es lo que tanto teme ATE, pero de ninguna manera la Legislatura admitiría algo así. Hay que pensar, sin embargo, que un teatro de la dimensión del Colón requiere, para su funcionamiento óptimo, una mayor autonomía de recursos, pero eso no quiere decir que no vayan a existir controles y que el director haga lo que le parezca. Ese es el consenso que estamos buscando».

La comisión volverá a reunirse aproximadamente dentro de quince días, tal vez, a la luz de los acontecimientos, para diseñar un nuevo borrador, y con la esperanza, claro, de que en la sala de Plaza Lavalle -como se prometió desde el Ministerio de Desarrollo Urbano- ya estén escuchándose nuevamente los ruidos de obra, tan silenciosos desde hace más de siete meses como las melodías de Verdi y de Puccini.

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