Empleados de
Amazon en
Inglaterra
empaquetan
durante 24 horas
los 2 millones de
ejemplares del
último libro de
Harry Potter
reservados
online. Debajo, la
cuenta regresiva
en una librería de
Londres, que
culmina a la
medianoche del
viernes.
Londres (AFP y Especial) - La editorial Bloomsbury invirtió cerca de 20 millones de dólares para evitar cualquier tipo de filtración que revele el final de Harry Potter antes de la aparición, este viernes a la medianoche, del séptimo y último tomo de la saga escrita por la británica J. K. Rowling. Bloomsbury alquiló terrenos en Gran Bretaña para albergar y proteger la última entrega, «Harry Potter and the Deathly Hallows», antes de su salida a la venta.
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Varios equipos de seguridad vigilan la obra las 24 horas del día, mientras que los vehículos que mañana transportarán los ejemplares a las librerías -en contenedores sellados y asegurados con alarmas- están dotados de sistemas de vigilancia satelital para controlar que no se desvíen de la ruta prevista.
Mientras miles de fans esperan el lanzamiento del libro, el Correo británico anunció un estricto plan de trabajo: 180 camiones extra-largos y un tren especial circularán la noche del 20 al 21 de julio.
El Royal Mail comunicó que el día de la publicación se repartirán 600.000 libros a particulares. La planificación de esa entrega demoró un año y se realizó con «precisión militar». Mientras tanto, Bloomsbury, anunció que la lectura de medianoche de la escritora Joanne K. Rowling también se verá en Internet. A su término, ella chateará con algunos lectores.
Las librerías compiten por los clientes bajando los precios y los supermercados quieren vender el libro a nueve libras (unos 18 dólares) cuando el precio recomendado es de 17,99.
Harry Potter se ha convertido en uno de los mayores éxitos editoriales de la historia, con 325 millones de ejemplares vendidos en el mundo de los seis libros de la serie y una cantidad todavía no precisada de ventas para esta séptima entrega. Sólo el sexto libro, «Harry Potter y el príncipe mestizo», vendió unos 65 millones de ejemplares, y este último tomo superará seguramente con creces esa cifra.
El negocio de ventas online Amazon.com recibió ya más de dos millones de pedidos de reserva. Aunque detrás de la Biblia (3.000 millones de ejemplares) y del Libro Rojo de Mao (casi mil millones), la saga ha sido traducida a 64 idiomas y el personaje creado por Rowling es conocido en todo el mundo, debido también a la enorme difusión que tuvieron las aventuras del joven mago llevadas al cine.
Con cada nueva adaptación -se acaba de estrenar mundialmente la quinta película, « Harry Potter y la Orden del Fénix»- las ventas se disparan reinstalando al personaje, considerado ya un clásico de la literatura anglosajona, dado que las aventuras de Potter están fuertemente enraizadas en una cultura en la que proliferan monstruos, magos y brujas.
El último tomo de la serie creada por Rowling -quien hace diez años tenía problemas para pagarse un almuerzo y hoy es dueña de una fortuna superior a la de la reina Isabel- revelará por fin si Harry muere en el último capítulo. Según la casa británica William Hill, 99% de las apuestas pronostican la muerte del aprendiz de brujo. Los apostadores coinciden en mencionar como su asesino a Lord Voldemort, también responsable de la muerte de los padres del aprendiz de mago. La segunda opción votada por los apostadores es el suicidio de Potter. Rowling adelantó, en junio de 2006, que dos de los principales personajes iban a morir en el último tomo. «Se debe pagar el precio. Se trata del mal absoluto. No se suprime a los personajes secundarios, ¿no es cierto? El objetivo son los héroes, y es eso lo que yo voy a hacer», dijo. Estas declaraciones aumentaron la ansiedad y las conjeturas sobre el desenlace, intensificando las expectativas por la fecha del 21 de julio, que se conoce ya como «el día P».
El debate sobre el fin de la serie también se trasladó a Internet, donde muchos recuerdan el humilde nacimiento de la saga en 1997, efectuada por una pequeña casa editorial inglesa, Bloomsbury, que ahora cotiza en la Bolsa de Londres.
«Harry Potter» sólo rivaliza con «El código Da Vinci» de Dan Brown, traducido a 44 idiomas y del que se vendieron 40 millones de ejemplares, para un solo volumen, desde su publicación en 2003.
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