Los más esperados en Cannes: Steven Spielberg, George Lucas y Harrison Ford presentaron la cuarta parte de «Indiana Jones», 19 años después de la tercera.
Cannes (EFE) - La cuarta entrega de Indiana Jones se proyectó ayer por primera vez en Cannes y el resultado fue una tibia acogida para la nueva aventura del arqueólogo que, sin embargo, gustará mucho a sus fans. Harrison Ford, el aventurero de 66 años, declaró que no teme a «los latigazos» de los críticos y que «trabaja para quienes pagan para ver las películas. No tengo miedo en absoluto, espero ser azotado de todas maneras», dijo en la conferencia de prensa.
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«Indiana Jones y el reino de la Calavera de Cristal» fue recibida con aplausos moderados, sobre todo si se los compara con la entusiasta ovación que saludó el inicio de la proyección de la película. «No es inhabitual que una película popular sea menospreciada por ciertas personas, por lo que es algo que me espero y que no me preocupa demasiado», dijo Ford. « Quisimos hacer el mejor Indiana Jones posible, hay en él la más extraordinaria de las persecuciones», acotó el productor y coguionista George Lucas. Steven Spielberg, cuya primera participación en el Festival se remonta a 1986 con «Color púrpura» señaló que sólo espera ver la manera como el público recibirá este nuevo Indiana Jones.
Según el promedio evaluativo de lo publicado en Cannes, la película lo tiene todo pero pocas cosas nuevas, con multitud de guiños a las entregas anteriores. Su director y productor decidieron mantener la imagen de las entregas anteriores y para ello optaron por no usar técnicas digitales y limitar en lo posible el uso de efectos especiales digitalizados.
El objetivo era «hacerla mágica hábilmente y no mágica digitalmente», dijo Lucas. La acción se desarrolla en 1957 y se inicia en un desierto del sudoeste de Estados Unidos, en plena Guerra Fría, cuando Indiana y su amigo Mac (Ray Winstone) escapan de una banda de agentes soviéticos, liderados por la cruel Irina Spalko (Cate Blanchett), que buscan una misteriosa reliquia, una calavera de cristal incaica.
Spielberg dijo que Lucas fue siempre el mayor entusiasta acerca del proyecto. «Yo fui el que tuvo que ser convencido. Ahora estoy haciendo películas con significado. Prefiero los dramas históricos», reconoció Spielberg, quien señaló que le llevó un «cierto tiempo encontrar la buena historia». Fue Lucas el que tuvo la idea de usar el cráneo de cristal. «Siempre buscamos un artefacto que es o no real y que tiene efectos sobrenaturales», dijo Lucas.
En todo caso, Spielberg se tuvo que rendir a la evidencia de los deseos de sus fans. «Durante años me han torturado. Las únicas películas para las que me piden secuelas son 'E.T' e 'Indiana Jones'. No me piden que haga otra parte de 'Inteligencia Artificial'», dijo Spielberg entre las risas de sus compañeros.
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