“Este es uno de los peores momentos para la cultura en lo referente a la política pública, a duras penas se sostienen los lugares y apoyos ganados”, dice Brenda Angiel, bailarina y coreógrafa pionera de la danza aérea en el país que cumple 30 años con la actividad y reestrena “8cho”.
Se trata de un espectáculo de tango, arneses y música en vivo, que volverá a verse desde el domingo 4, a las 18, en Aérea Teatro, Bartolomé Mitre 4272. Este espectáculo hizo 24 funciones en Nueva York, 10 en Miami, pasó por Bogotá, Rumania, Barcelona y Moscú, entre otros destinos. Conversamos con Angiel sobre la danza aérea en particular y la danza y la cultura en general.
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Brenda Angiel, fundadora de la danza áerea en Argentina.
Periodista: ¿Qué verá el público en este espectáculo? ¿Cómo juega el tango?
Brenda Angiel: Es un show compuesto por música en vivo y danza en vivo. Cuenta con composiciones arregladas de clásicos y otras canciones originales. Siempre trabajo con la renovación junto con una danza que mantiene la esencia del tango pero desde otra espacialidad, dinámica y otras posibilidades de movimiento. El espectáculo recorre los diferentes ritmos desde una mirada y búsqueda de transformación del género.
P.: ¿Cómo es el inmenso recorrido que tuvo este espectáculo?
B.A.: Esta obra la estrenamos en el Parque Centenario en 2010 y la llevamos de gira. El tango pero también mis obras anteriores tenían llegada internacional pero con este espectáculo hicimos 24 funciones en el New Victory Theatre de Nueva York en plena calle 42 pero era un espacio non profit, sin ganancia, como parte de un plan de recuperación de la ciudad de esa calle que presenta una programación más cultural. Después estuvimos festivales en Estados Unidos , Holanda, Rumania, Rusia, España, Colombia. Como trabajadores de la danza siempre queremos difundir el arte y si es reconocido internacionalmente eso es valorado y deseado. Cuando se viaja se presentan condiciones de trabajo desde los teatros y la estructura que son muy profesionales. Eso ayuda.
P.: ¿Qué lugar tiene la danza en la cultura y en el público?
B.A.: La danza tiene un lugar importante en ambos pero no tiene el apoyo suficiente que debiera tener a nivel nacional. Es un momento especial, con la mayoría de las áreas culturales que no reciben el apoyo estatal como debería ser. Son áreas que necesitan apoyo para poder desarrollarse porque no siguen las reglas del mercado sino reglas de una identidad que es significativa y ojalá pueda trascender. Hay público de danza, hacedores, pero no apoyo. Hace más de 25 años que estamos tras la ley de danza y sigue sin ser aprobada. Históricamente lo venimos padeciendo. Si hubiera más apoyo habría más manifestaciones de la danza, igual las hay, a pulmón.
P.: ¿Cómo se sostuvo tu espacio y escuela durante tres décadas en este país volátil?
B.A.: Es difícil, tuve suerte de que la técnica de la danza aérea que codifiqué a partir de mis espectáculos pudo ser enseñada y aprendida por muchos alumnos. Es una actividad diferente y novedosa que es amplia, tiene llegada a gente de danza y otra, y siempre intento buscar la forma de reinventar para seguir adelante y sostener el trabajo. La escuela es un sostén para los bailarines del grupo y también se presentan en el teatro mis obras. Si tengo que buscar un teatro adecuado técnicamente se complicaría a nivel costos entonces allí ensayamos, enseñamos, presentamos, sostenemos el espacio. Hay épocas donde no se sostiene y uso mis ahorros, como hoy, pero en otros recibí apoyos de Nación y Ciudad. De todas formas hay necesidad y avidez de hacer a fuerza de voluntad, vocación y el público apoya, no decayó la audiencia, la gente necesita de actividades culturales que los llenen.
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