5 de agosto 2008 - 00:00

Fachadas que preservan la identidad arquitectónica

Casa enOpen Door,el proyectodel estudiointegradopor JuanPablo yJuanSebastiánMeneghettiy MarcelaHitters,ganador delprimerpremio delConcursoFachadas2008.
Casa en Open Door, el proyecto del estudio integrado por Juan Pablo y Juan Sebastián Meneghetti y Marcela Hitters, ganador del primer premio del Concurso Fachadas 2008.
Fueron otorgados los premios del Concurso Fachadas CAYC - Klaukol, organizado con el objeto de incentivar el desarrollo de obras originales que, a su vez, preserven la identidad arquitectónica local. El jurado estuvo integrado por los arquitectos Roberto Converti, Enrique Cordeyro, Juan Carlos Fervenza, Matías Gigli, Jeffrey Berk, Carlos Dibar y Carlos Salaberry; Xavier Champenois (director de la compañía francesa Parex, Daniel Muñiz y el autor de esta nota. El Primer Premio fue para el estudio integrado por Juan Pablo y Juan Sebastián Meneghetti junto a Marcela Hitters.

Ubicada en un terreno rodeado de árboles con una línea continua de fresnos en el frente, los arquitectos plantearon para su Casa en Open Door, la importancia de la transparencia y promovieron la integración con el paisaje. El eje de acceso genera un vacío que facilita el ingreso de luz solar en el estar donde ubicaron un estanque en el que se refleja un muro de hormigón. Con una materialización austera y un exhaustivo diseño de detalles, lograron una arquitectura que apela a la sensibilidad mediante el uso del agua, la luz, los reflejos y contrastes.

Con el Segundo Premio fue distinguido el estudio Arquitectónika integrado por los arquitectos Laura Leyt, Darío y Marcelo López, y Mariana Yablón. En una zona de baja densidad del barrio de Núnez desarrollaron un programa de vivienda multifamiliar de seis unidades en las que, por medio de un cerramiento traslúcido, reformularon la relación vereda-zaguán-patio como una articulación entre el espacio público y el privado. Destacan el protagonismo de la vereda planteada como una superficie continua que vincula las diferentes secuencias de los espacios semicubiertos y abiertos, con solados que comunican visualmente la calle con el patio interior.

La Residencia en el Country Club Jockey Club de Córdoba del arquitecto Carlos Trigo, fue distinguida con el Tercer Premio. El proyecto, que sostuvo como necesidades primordiales la participación del verde y la iluminación, planteó el uso del patio como recurso para generar la mayor cantidad de espacios interiores en contacto con el paisaje. El uso del color, la textura de los revoques y la doble altura acompañada con maderas autóctonas en pisos y techos, favorecieron la calidez del diseño.

Entre los galardonados con menciones honoríficas, han sido distinguidos los arquitectos María Victoria Besonías y Luciano Kruk por su Casa en Pilar, cercana a árboles frutales y con una hilera de coníferas sobre el frente. Se destaca la inclusión de pequeños patios dentro de la planta que proporcionan una atmósfera cambiante por los efectos de la luz y favorecen la vista del paisaje circundante desde distintos ángulos. El frente y contrafrente con paños alternados de vidrio y quebracho, con una fuerte presencia en el exterior. Son también protagonistas en el interior, cerramientos, muebles, galerías y parrilla. La rusticidad del quebracho contrasta con las líneas puras y abstractas del resto de la vivienda.

La oficina de Fox Latinoamerican Channnel de Angélica Campi y su marido, el reconocido arquitecto Alberto Varas, obtuvo otra Mención. El nuevo edificio de alta complejidad tecnológica planteaba demandas centradas en al obtención de luz natural para las áreas de trabajo y la distribución de una compleja red de provisión de servicios, como los informáticos, telefónicos y satelitales. Los arquitectos planificaron un juego de perforaciones internas para conseguir la entrada de luz natural y generaruna espacialidad acorde con las labores de cada sector, con espacios diferenciados e interconectados, entre los que insertaron las dos caras del edificio. La posterior genera un jardín vertical de cuatro pisos, y la del frente está formada por una doble fachada que facilita el ingreso de la luz. El cristal del frente está compuesto por paneles esmerilados con distinta densidad de acuerdo con el sector que cubren.

Neutra de día, durante la noche la fachada adquiere color por medio de un sistema de iluminación con leds y proyecciones sobre una pantalla en el sector superior, convirtiendo al edificio de noche en un espectáculo.

El estudio AFRA, integrado por Saturnino Arrendares, Pablo Ferreiro y Joaquín Leunda, también fue distinguido con una Mención de Honor. En el centro de Palermo Viejo desarrollaron un proyecto de ocho unidades (duplex) con un núcleo en forma de patio semicubierto, planta baja libre para estacionamientos y jardín común en el pulmón de la manzana. Resolvieron el frente con una reja única que arma un zócalo de dos niveles pero que va variando según el vínculo con el edificio. A nivel peatonal, la aparente uniformidad del enrejado se pierde cuando se abren los diferentes accesos. En la parte superior, el hierro disminuye en altura y la reja se convierte en pivotante.

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