Los ataques iniciados en los Estados Unidos contra la película “Mignonnes” (“Guapis” en Iberoamérica) por la “erotización de menores” provocaron la respuesta de Unifrance, entidad a cargo de la promoción del cine francés en el exterior. En un comunicado emitido desde Paris, Unifrance expresó “en nombre de todos sus miembros, su apoyo completo a la directora Maïmouna Doucouré, así como al productor Zangro y al equipo de distribución de Bac Films”. Significativamente, el apoyo no se extiende a Netflix, responsable del polémico afiche que dio origen a los ataques.
Francia defiende cuestionado film
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Francesa, hija de inmigrantes senegaleses, Doucouré había llamado la atención con “Maman(s)”, sobre el conflicto de un niño musulmán frente a la segunda esposa de su padre. En “Mignonnes” una niña, además de ese mismo conflicto, sufre los problemas típicos de la preadolescencia. Para ser como sus coetáneas, se junta con cuatro aspirantes a un concurso de baile. Y para no pasar por zonza sugiere presentar una coreografía con movimientos de twerking que ha visto en Internet. Luego advierte el equívoco, se abochorna y vuelve a los juegos de infancia y la concordia con su familia. Ya lo había dicho el imán de la mezquita del barrio: “No hay ningún espíritu maligno en ella”.
El problema es que Netflix publicitó la película con las imágenes del twerking infantil, y de inmediato, antes siquiera de haberla visto, varias asociaciones conservadoras impulsaron un virulento boicot a la empresa y se lanzaron a la yugular de Doucouré con amenazas de muerte. El efecto de bola de nieve fue mundial. En su comunicado, Unifrance destaca los premios de Sundance, Berlin y Nueva York para “Mignonnes” y su directora, el estreno en salas francesas en agosto último con la calificación de apta para todo público, y el verdadero propósito del film: una invitación a reflexionar sobre las imágenes que reciben las menores, y el difícil diálogo entre diversas generaciones y culturas.
Por suerte esas asociaciones nunca oyeron hablar de “Bugsy Malone”, “Verano del 42”, “Lola”, “El amante de bolsillo”, “Adiós, cigüeña, adiós” y su natural continuación “El niño es nuestro”, y decenas de otras películas que se estrenaron sin restricciones, fueron éxitos de taquilla, y hoy serían políticamente incorrectas.
P.S.




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