17 de febrero 2001 - 00:00
Frédérick Fonteyne: "Creo que hice una película muy pudorosa"
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Frédérick Fonteyne.
Frédéric Fonteyne: La escribí con un amigo, exagerando ciertas experiencias que cada uno tuvo en su vida, y nos pareció fácil de realizar. Igualmente, es una coproducción entre tres países y una linda mezcla. Yo soy belga; Nathalie Baye, suiza; Sergi López, catalán, y la ambientación transcurre en París.
P.: ¿Como la típica ciudad de los amantes?
F.F.: Es que donde vivo nos conocemos todos. Pero, además, había otro problema: se trata de una historia muy frágil, que funciona sólo gracias a la magia que puede haber cuando un hombre y una mujer se encuentran. Necesitaba dos intérpretes que tuvieran el humor y el talento para lograr esa magia. Yo quería trabajar con Baye y López, porque son realmente dos personas creíbles, muy distintas del estereotipo habitual. Les envié el guión, les gustó, y, cuando se conocieron personalmente, también se gustaron entre ellos, para trabajar. Eso era importante, porque debíamos ver si nacía el deseo de trabajar juntos. Y fue todo bien. Todo el rodaje se hizo en un clima especial, de amor. Aclaro que, además, la fotografía estuvo a cargo de una mujer, y también el montaje.
P.: Claro, en casamiento.
P.: Entonces, ¿por qué el título «pornographique»?
F.F.: Quizá porque en estos días desnudar los sentimientos o contar una historia de amor es algo casi obsceno. En la playa, todos mostramos el cuerpo. En cambio, confesar los sentimientos es algo más íntimo, lo deja a usted mucho más expuesto y puede ser mucho más incómodo para quien lo tenga que escuchar. En eso también fui cuidadoso, muy respetuoso de los sentimientos de mis personajes, porque para mí algo pornográfico es algo obvio, que les falta el respeto a las personas, y yo, al contrario, traté de ser lo más pudoroso posible.
P.: Sigue sin explicar ese título.
F.F.: La verdad es que buscamos un título raro, ganchero, para que la gente entre con la idea de ver sexo y luego se enganche en la historia de amor. Pero nos salió mal, porque aunque tuvimos críticas muy elogiosas, en Francia la gente creyó que era una porno cualquiera y no fue. Tuvimos éxito en todos lados, menos en Francia. Es que casi al mismo tiempo se estrenó una película llamada «Romance», que en vez de romance era -ésa sí- casi directamente pornográfica, y, lógicamente, el público general tuvo sus recelos. Sin embargo, Nathalie acababa de ganar el premio a la mejor actriz en Venecia por esta película, y, además, nadie conoce una película porno que incluya la palabra «pornográfica» en su título.
P.: En Brasil hubo una titulada «El hijo del sexo explícito».
F.F.: Muy bueno. Y ahora me divierto viendo cómo cada país le cambia el título a mi película. Ustedes le pusieron «Una relación particular»; los italianos, «Una relazione privata»; y los norteamericanos, «An Affair of Love»... Por suerte, todos respetan la duración: 80 minutos clavados.




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