Para el cantante, productor, arreglador y compositor de más de 500 canciones, «la música de Brasil está en uno de los momentos más ricos de su historia».
Cantante, compositor, arreglador y productor, el brasileño Lenine se ha transformado en uno de los niños mimados del público y la crítica de su país. Incluso en la Argentina, donde se dispone a debutar recién ahora (el 4 de junio en el Gran Rex), tiene ya un importante número de seguidores. Realmente, la obra de Lenine es monumental. Tiene escritas unas 500 canciones, muchas de las cuales forman parte de los repertorios de artistas tan diversos como Maria Bethania, Fernanda Abreu, Maria Rita, O Rappa, Milton Nascimiento, Gabriel O pensador, Frejat, Daniela Mercury, Elba Ármalo o Zelia Duncan, entre muchos otros. Ha recorrido muchos países con sus giras y grabado una decena de álbumes solistas, además de numerosas participaciones en discos de otros cantantes. Produjo discos para María Rita y Chico César. Ganó dos Grammy latinos, por «Ningem Faz Idéia». En su debut argentino presentará su último disco, «Acústico», que hizo para la cadena MTV en 2006.
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Periodista: ¿Por qué hace tanto que no graba un nuevo disco teniendo tanto material disponible?
Lenine: Lo primero es porque prefiero el escenario. Me gusta mucho viajar, recorrer muchos lugares con mi música. Entonces, dos años no es tanto; casi le diría que es muy poco porque siempre me quedan muchos lugares afuera. Pero además me interesa hacer otras cosas -ver cine, leer, informarme sobre ciencia-; y eso también requiere su tiempo. De todos modos, ahora concluiremos la gira de «Acústico» en Buenos Aires y en Montevideo, y luego ya me pondré a trabajar en un nuevo álbum, con todas canciones nuevas, que calculo que estará listo para agosto.
P.: ¿Cómo hace para conjugar todas las actividades que realiza alrededor de la música?
L.: Es que yo llegué al canto desde el ejercicio de la composición. Todo, en realidad -mi manera de tocar la guitarra, mi modo de hacer arreglos, la producción de discos-, es una derivación de mi primera profesión, que es la de compositor. Piense que lo que yo canto es apenas 50 por ciento de lo que compongo; el resto son canciones que hago para otros intérpretes. Y nada me gustan más que los encargos de temas.
P.: ¿Por qué?
L.: Porque me lleva a interiorizarme del cantante para el que tengo que escribir. Me obliga a descubrir su propia verdad. Es un desafío que me resulta muy placentero.
P.: ¿Diría entonces que compone de un modo intelectual?
L.: No, no tengo reglas. Como siempre se dice, es mitad inspiración y mitad transpiración. Hay temas que surgen con tal facilidad que parecería que ya estaban escritos. Otros son más cerebrales. A veces sale primero la letra, a veces la melodía, a veces ambas aparecen al mismo tiempo. Lo que sí es concreto es que siempre estoy componiendo: en mi casa, en los viajes, en vacaciones.
P.: Llama la atención que, habiendo recorrido tantos lugares del mundo, no haya programado antes una visita a Buenos Aires.
L.: Parece que es el destino de los latinoamericanos. A veces nos resulta más fácil tocar en Europa que en nuestros propios países. La verdad es que me apasiona la posibilidad del intercambio con personas que tienen muchas cosas en común conmigo; inclusive una lengua que está muy cercana y que nos permite entendernos. Así que tardó pero voy a disfrutar mucho esto de tocar en Argentina y en Uruguay.
P.: ¿El haber nacido en Recife, lejos de los dos grandes centros del negocio de la música en Brasil, le ha complicado su trabajo?
L.: En mi país se están dando cambios muy profundos; y culturalmente los últimos 15 años han sido muy importantes. San Pablo y Río ya han dejado de ser los centros excluyentes de la música. Salvador, Recife, Porto Alegre, Belo Horizonte, Fortaleza y muchos otros lugares han ido asomando y están mostrando su trabajo a todo el país. Sin duda, las comunicaciones nos permiten ahora llegar con mayor facilidad. Pero también me parece que hay un mayor interés por conocer otros lenguajes, otras mezclas, otros caminos. Y afortunadamente, Brasil está en uno de los momentos más ricos de su historia, con músicos que están haciendo lo suyo en todas partes del país, aunque muchos de ellos todavía no han logrado hacerse conocer.
P.: ¿En el Gran Rex sólo interpretará el material de «Acústico»?
L.: Sí. Aunque, como toco con una banda que ya me conoce mucho, a veces vamos cambiando temas.
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