La supermodelo brasileña Giselle Bündchen se casó en una playa de Costa Rica por segunda ocasión con el jugador de fútbol americano Tom Brady, en una ceremonia que la prensa local describe como sencilla.
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La brasileña utilizó un vestido azul y el deportista estadounidense un traje entero en la boda, que se efectuó en la mansión que Bündchen posee en una colina con vista al mar en Playa Santa Teresa, en la provincia costarricense de Puntarenas, en el Pacífico.
La residencia fue adornada con flores blancas y una abogada fue la encargada de casar a la pareja, que el pasado 26 de febrero ya había contraído nupcias en una discreta ceremonia celebrada en una iglesia católica de Santa Mónica (Estados Unidos), a la que solo acudieron el hijo de Brady y unos pocos invitados más.
En los alrededores de la mansión se montó un amplio operativo a cargo de oficiales de seguridad privada, con la intención de garantizar la privacidad de la boda y evitar que las decenas de fotógrafos y periodistas presentes en el lugar obtuvieran alguna información.
Por su parte, la revista estadounidense People relató que testigos de la boda afirmaron que la brasileña lucía "hermosa" y que la pareja se ve "muy feliz".
A la boda en Costa Rica fueron invitadas unas 50 personas, entre familiares y amigos cercanos a la pareja.
Brady, de 31 años, y Bündchen, de 28, empezaron a salir en 2006 y el año pasado compraron una casa valorada en u$s 11,7 millones en una urbanización exclusiva de Los Ángeles.
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