15 de septiembre 2006 - 00:00
Hollywood reflota vieja técnica, el cine en 3D
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La nueva película de Netflix grabada en la Cataratas del Iguazú que se convirtió en la más vista de la plataforma
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Con un regreso triunfal: Netflix estrenó la nueva temporada de una serie muy esperada y popular
La primera película en tercera dimensión
fue «Bwana Devil» («El diablo
Bwana») donde «salía» un león de la
pantalla y se apoyaba sobre el espectador.
Al lado, el público en aquella
función inaugural en 1952.
De hecho le ha costado tiempo, sudor, y sobre todo dinero, poner en marcha esta segunda muestra ante el escaso interés de los estudios de restaurar unas películas que en algunos casos parecían perdidas. El apoyo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y del público durante la primera muestra realizada hace tres años ha devuelto la vida y el volumen a los films en unas proyecciones donde todos los espectadores necesitan lentes.
En una industria como Hollywood donde las nuevas versiones están a la orden del día, y las estrellas disfrutan de volver a la escena, la tecnología olvidada de ayer es la innovación de mañana. Así lo demuestra este año el estreno de los films animados «Monster House», la citada «Ant Bully» u «Open Season» en 3-D.
A juzgar por la recaudación de taquilla, tuvieron más impacto entre el público las proyecciones 3-D que las tradicionales algo que ya demostró un año antes el estreno de «El expreso polar». La versión normal del film recaudó 128 millones de dólares en 3.650 salas en Estados Unidos. La tridimensional sacó 45 millones de dólares en 83 salas.
Aun así son muchas las diferencias entre el antes y el ahora del 3-D no sólo en lo que a la tecnología se refiere. Mientras que los films que el festival rescata fueron rodados con dos cámaras y tienen que ser exhibidos con dos proyectores (una imagen para el ojo derecho y otra para el izquierdo) en la actualidad la tecnología digital facilita el proceso con una única cámara y un único proyector.
Además, las nueva películas tridimensionales se quieren quitar de encima ese aire de parque de atracciones que se le quedó al cine 3-D con tanta lanza puntiaguda apuntando al ojo del espectador. «La idea es darle más volumen, hacer que el espectador se pueda mover por la historia en lugar de ser una experiencia pasiva», explicó Joseph.
No todos están de acuerdo en el «World 3-D Fil Expo». Según confesó el experto en 3-D Dan Symmes durante una de las sesiones del festival el redescubrimiento del cine tridimensional ofrece espectáculos más caros y de mayor escala», pero no necesariamente mejores.




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